viernes, 7 de enero de 2011
A través de los ojos de Magaly Vera: Necesidad de BUENOS hospitales en San Juan de Luri...
A través de los ojos de Magaly Vera: Necesidad de BUENOS hospitales en San Juan de Luri...: "Magaly VeraCon fecha 06/12/2010, nuestro diligente alcalde Carlos Burgos mando a cerrar el Hospital de la Solidaridad ubicado en la Cdra. 31..."
jueves, 6 de enero de 2011
Rosa de Acuña también se ofreció a Perú Posible
Política | Jue. 06 ene '11Rosa de Acuña también se ofreció a Perú Posible
Candidata de Solidaridad dijo que exministro José León la invitó. Se habla de S/.2 millones. Castañeda ratifica a su vicepresidenta y le emprende contra Toledo: “Está mareado”. Autor: Carlos Castillo
Compartir
CompartirCerrar Facebook del.icio.us Digg Google Bookmarks Yahoo! My Web Technorati Barrapunto Meneame Fresqui Favoriting BlogMemes Chido Webeame Blinklist Neodiario Enchilame Mr. WongEnviar.Mientras anoche el líder de Solidaridad Nacional, Luis Castañeda Lossio, ratificó a Rosa Núñez de Acuña como integrante de su plancha presidencial, nuevos audios llegados a Perú.21 y archivos televisivos corroboraron que la aspirante a la segunda vicepresidencia intentó acercarse, hace solo tres meses, a Alejandro Toledo. En el nuevo material, ella habla de aportar dos millones de soles a la campaña de Perú Posible.
Son dos nuevas grabaciones que datan de julio de 2010, cuando la esposa de César Acuña buscaba integrar la plancha de Toledo.
En el primer audio, Núñez relata que el exministro toledista de Agricultura, José León Rivera –el mismo que dejó el cargo tras la denuncia de presuntos casos de prostitución en un hotel de propiedad familiar–, la invitó para postular por Perú Posible. Según la voz de la hoy candidata solidaria, los toledistas querían que ella postulara por Cajamarca y ella señala que aportaría una cantidad.
En el segundo audio, la esposa del alcalde Trujillano cuenta que al congresista Carlos Bruce ya le habían informado que ella aportaría dos millones de soles. “Yo voy a ir a la plancha, a la cabeza de la lista con Toledo”, puntualizó.
Este diario se comunicó con los dos personajes mencionados en el audio. León Rivera reconoció que hace unos meses la integrante de la plancha de Castañeda buscaba su incorporación a Perú Posible.
“Ella buscó al presidente Toledo, incluso, lo fue a recoger al aeropuerto en una visita a Trujillo, pero no la recibió”, señaló el exministro al asegurar que nunca se habló de dinero y que había imágenes de televisión que registraban esa espera al expresidente.
Por su parte, Bruce comentó que no conocía a la esposa de Acuña y que, a raíz de las revelaciones de este diario, las bases del partido le recordaron que ella intentó acercarse, pero no fue aceptada. Descartó haber comentado con León su incorporación al equipo.
Cabe recordar que a propósito de los comentarios de León Rivera, Perú.21 buscó y encontró archivos de la televisión trujillana, del 1 de octubre de 2010, sobre la visita del exmandatario a esta ciudad. Rosa de Acuña fue a recoger a Toledo y sí llegó a hablar con él.
Entonces, el líder de Perú Posible comentó la posible incorporación: “Mira, me parece extraordinario, yo he conversado con ella y espero que se concrete la afiliación a Perú Posible. Bienvenida”.
“MAREADO”. En la noche, Castañeda no solo ratificó a su postulante a la primera vicepresidencia sino que la emprendió contra Toledo.
“Fíjese una cosa, (él) también ha dicho que no tomaba whisky, parece que está mareado por el sol de Solidaridad Nacional o por el sol de Punta Sal”, enfatizó cuando se le preguntó que Toledo había señalado que en su partido no hay subastas.
Las palabras de Castañeda fueron el corolario de un día de contradicciones sobre los aportes de Rosa de Acuña. En Panamericana TV, ella admitió que, el año pasado, su contador ya había hecho un depósito de 216 mil soles y reconoció que los S/.700 mil que mencionó corresponde a una “aproximación” de lo que podía gastar en la campaña. Luego, Walter Menchola negó el aporte, pero horas después lo admitió.
Diario Peru 21 del 06-01-2011
Candidata de Solidaridad dijo que exministro José León la invitó. Se habla de S/.2 millones. Castañeda ratifica a su vicepresidenta y le emprende contra Toledo: “Está mareado”. Autor: Carlos Castillo
Compartir
CompartirCerrar Facebook del.icio.us Digg Google Bookmarks Yahoo! My Web Technorati Barrapunto Meneame Fresqui Favoriting BlogMemes Chido Webeame Blinklist Neodiario Enchilame Mr. WongEnviar.Mientras anoche el líder de Solidaridad Nacional, Luis Castañeda Lossio, ratificó a Rosa Núñez de Acuña como integrante de su plancha presidencial, nuevos audios llegados a Perú.21 y archivos televisivos corroboraron que la aspirante a la segunda vicepresidencia intentó acercarse, hace solo tres meses, a Alejandro Toledo. En el nuevo material, ella habla de aportar dos millones de soles a la campaña de Perú Posible.
Son dos nuevas grabaciones que datan de julio de 2010, cuando la esposa de César Acuña buscaba integrar la plancha de Toledo.
En el primer audio, Núñez relata que el exministro toledista de Agricultura, José León Rivera –el mismo que dejó el cargo tras la denuncia de presuntos casos de prostitución en un hotel de propiedad familiar–, la invitó para postular por Perú Posible. Según la voz de la hoy candidata solidaria, los toledistas querían que ella postulara por Cajamarca y ella señala que aportaría una cantidad.
En el segundo audio, la esposa del alcalde Trujillano cuenta que al congresista Carlos Bruce ya le habían informado que ella aportaría dos millones de soles. “Yo voy a ir a la plancha, a la cabeza de la lista con Toledo”, puntualizó.
Este diario se comunicó con los dos personajes mencionados en el audio. León Rivera reconoció que hace unos meses la integrante de la plancha de Castañeda buscaba su incorporación a Perú Posible.
“Ella buscó al presidente Toledo, incluso, lo fue a recoger al aeropuerto en una visita a Trujillo, pero no la recibió”, señaló el exministro al asegurar que nunca se habló de dinero y que había imágenes de televisión que registraban esa espera al expresidente.
Por su parte, Bruce comentó que no conocía a la esposa de Acuña y que, a raíz de las revelaciones de este diario, las bases del partido le recordaron que ella intentó acercarse, pero no fue aceptada. Descartó haber comentado con León su incorporación al equipo.
Cabe recordar que a propósito de los comentarios de León Rivera, Perú.21 buscó y encontró archivos de la televisión trujillana, del 1 de octubre de 2010, sobre la visita del exmandatario a esta ciudad. Rosa de Acuña fue a recoger a Toledo y sí llegó a hablar con él.
Entonces, el líder de Perú Posible comentó la posible incorporación: “Mira, me parece extraordinario, yo he conversado con ella y espero que se concrete la afiliación a Perú Posible. Bienvenida”.
“MAREADO”. En la noche, Castañeda no solo ratificó a su postulante a la primera vicepresidencia sino que la emprendió contra Toledo.
“Fíjese una cosa, (él) también ha dicho que no tomaba whisky, parece que está mareado por el sol de Solidaridad Nacional o por el sol de Punta Sal”, enfatizó cuando se le preguntó que Toledo había señalado que en su partido no hay subastas.
Las palabras de Castañeda fueron el corolario de un día de contradicciones sobre los aportes de Rosa de Acuña. En Panamericana TV, ella admitió que, el año pasado, su contador ya había hecho un depósito de 216 mil soles y reconoció que los S/.700 mil que mencionó corresponde a una “aproximación” de lo que podía gastar en la campaña. Luego, Walter Menchola negó el aporte, pero horas después lo admitió.
Diario Peru 21 del 06-01-2011
miércoles, 5 de enero de 2011
Juan Sheput . Diario 16 del 05-01-2011
Columnistas | Enero 05, 2011 UNA NUEVA GESTIÓN AL RESCATE DE LIMA Luego de 8 años de gestión de Luis Castañeda Lossio, Lima es un mal lugar para vivir. Los índices de contaminación, inseguridad, trabajo ambulante e infantil, de enfermedades sociales como la prostitución, se han incrementado.
Lima no es una ciudad amigable. Desde que uno sale a la calle la ciudad nos agrede. El caos vehicular, responsabilidad del saliente alcalde, es el peor de América Latina. La informalidad en el tránsito, alentada por irracionales directivas que provocaban corrupción, dieron lugar a la proliferación de empresas que, sin tener vehículos, eran favorecidas con las rutas, las cuales luego ofrecían a propietarios de combis y camionetas, configurando el infierno que es hoy trasladarse en la capital.
¿Que se han hecho obras? Sí, pero sin planificación, sobrevaloradas o inútiles para la mayoría. Obras que al no tener visión de conjunto se limitan a encajonar el embotellamiento, como sucede en los viaductos de Lima Norte o en la zona aledaña al Metropolitano. El problema de Lima no consiste en más obras sino en administrar la ciudad, alejar de la zona urbana a las empresas de transporte interprovincial, que los despachos de mercadería sean nocturnos, formalizar a transportistas, cambiar el sentido de las rutas en horas punta, retirar el transporte vetusto, poner en orden a los taxistas. Nada de eso se ha hecho durante 8 años. Medidas al alcance de la mano que el anterior alcalde no quiso hacer, porque si Castañeda llegó a 86% de aceptación es porque dejó que cada quién hiciera lo que quisiera. No quiso problemas para así dedicarse a licitar y licitar. De repente por eso mira ahora a La Molina como continuación de esa corrupción urbana a la que ha sometido a la ciudad. Porque si corrupción es el uso de las funciones en beneficio de alguien, ¿es o no es corrupción el cambio abrupto de zonificación? ¿Qué papel juegan aquí algunos estudios de abogados que buscan el vacío en la norma para provecho económico de algunos?
Para que Lima haya llegado a este deterioro se ha tenido que contar con el apoyo de algunos medios de comunicación, que sabiendo de la calidad ética y moral de algunos funcionarios municipales de la gestión de Luis Castañeda ocultaron sus actos incorrectos, convirtiéndose así en cómplices de actos que limitan con lo delictivo.
Por eso adquiere connotación tragicómica que los mismos medios que callaron ante el deterioro sistemático de Lima durante estos 8 años, hoy reclamen que Susana Villarán cumpla de inmediato con sus promesas.
No haga caso, alcaldesa, a los que atacan por encargo o remuneración. Limítese a construir ciudadanía y urbanidad, que ese fue el secreto para la transformación de Bogotá, y antes Nueva York. Apóyese en gente valiosísima como Augusto Ortiz de Zevallos y sus planes de desarrollo. Y no olvide que el mejor mecanismo de construcción de ciudadanía es el ejemplo, un ejemplo que Luis Castañeda y su entorno no pueden transmitir.
--------------------------------------------------------------------------------
COLUMNAS ANTERIORES
•29/12/2010: ESTERTORES DE UN GOBIERNO SIN IDEAS
•22/12/2010: UNA PLANCHA ACEPTABLE NO ES SUFICIENTE
•15/12/2010: TIEMPOS DE CAMPAÑA
•08/12/2010: EL INTELECTUAL Y EL ARTE DE VIVIR
•01/12/2010: EL QUE GENERALIZA ABSUELVE
Primero Pagina 1/3 Siguiente Ultimo
--------------------------------------------------------------------------------
ENVIA TU COMENTARIO
Nombre
Comentario
Recargar Captcha.
Diario16 no se responsabiliza por los comentarios publicados, que son autoría de los usuarios que los firman
Los usuarios asumirán toda responsabilidad frente a terceros por cualquier daño o perjuicio que el contenido de sus comentarios pueda causar, incluyendo responsabilidades de tipo civil, administrativas y/o penal, o infracciones a derechos de autor o de marca, o cualquiera sea su naturaleza.
Diario16 se reserva el derecho a eliminar los comentarios que se consideren fuera de lugar y/o que puedan atentar contra las políticas internas de la empresa, sin necesidad de comunicación previa al usuario.
COMENTARIOS
Silvia ESTIMADO ING. SHEPUT: ES MUY CIERTO, YA BASTA DE OBRAS DE CONSTRUCCIÓN, QUE INCLUSIVE LAS HACEN Y QUE NI SIQUIERA TERMINAN Y TODO PARA SOBREVALUAR LOS ALTOS PRESUPUESTOS QUE ESTO REQUIERE, PORQUE LIMA PARECE UNA CIUDAD DE CEMENTO Y ENCIMA DESORDENADA Y SUCIA, LO QUE NECESITAMOS ES CONSTRUIR CIUDADANIA Y URBANIDAD. ES INCREIBLE COMO EL MUDO HA ESTADO OCHOOO AÑOS EN EL MUNICIPIO PERO NO HA SOLUCIONADO NADA ESTO, EN SUS MANOS TODO EL PERÚ SERÍA UN CAOS, FULL CUTREO, CÓMO LE ENCANTA LA PLATA AL MUDO NO NOOO, ALLÁ LA GENTE QUE SE CONFORMA CON UN PARQUECITO DE AGUAS Y TONTERÍA Y MEDIA Y NO VEN POR LO QUE REALMENTE NECESITA LIMA, QUÉ PENA, FELIZMENTE EL MUDO NO TIENE CAPACIDAD PARA ALGO MÁS, ASÍ QUE YA FUISTE!!! CHAU MUDO Y NO VUELVAS NUNCA!!!! Daniel MolinaNo me sorprenderia que esta "gentita" que defiende al "mudo" sea una portatil digital como la de Masias total son muy afines y sus practicas similares, Castañeda no ha sido un buen alcalde simplemente por que la ciudad es un caos, se dedico a puentes y piletas pero el caos vehicular ahi esta, si fuera una persona transparente porque mando tumbar el muro de San Marcos o los arboles en Chorrillos en madrugada, es un ser siniestro que se agazapa en su escritorio contando el dinero que cutrea con comunicore o de la sobrevaloracion de un monton de obras sin terminar, que la mayoria piense de un modo no signica que tengan la razon. cesarDebo reconocer q Sheput es el punto bajo de PPosible. lupilloPues bien, quien lo dice El tapete de Toledo, quien todavía no le dan lugar alguno en ubicación importante. Desconocer el trabajo del ex-ALCALDE Castañeda solo ocurre a quien se ciega por odio e incapacidad. La envidia al éxito de otra persona. Sheputa culpa del incremento de la prostitución a Castañeda, ya mejor para que seguir con este "mongol" q solo nació para "franelero" Miklos Lukacs de PerenyComentario cargado de mezquindad, calculo politico y soberbia. Lo mas curioso es que quien escribe fue uno de los ministros de mas pobre desempeño en la cartera de trabajo en la historia de nuestro pais. Para predicar con autoridad hay que mostrar los galones sobre las cuales esta se sustenta Sr. Sheput. Le recomiendo tambien no desviar respuestas a preguntas concretas con calicativos ridiculos. Me es grato informarle que no soy fujimorista, aprista y mucho menos montesinista como alguna vez me etiqueto ni tampoco milito en ningun partido politico. Soy solo un ciudadano harto de la hipocresia y linearidad de politiqueros como usted. Soy, en otras palabras, parte de ese 80%+ de "irracionales" que valoran y reconocen el trabajo y las obras de Castañeda.
lunes, 3 de enero de 2011
Bicentenarium: El Presidente que no amaba a sus ciudadanos
Bicentenarium: El Presidente que no amaba a sus ciudadanos
Carlos Iván Degregori
Pocas veces es posible construir un esbozo de su gobierno a partir de las “frases célebres” de un primer mandatario. Fujimori nos dejó el inolvidable “¡di-sol-ver!”, y poco más. Pero hoy tenemos un Presidente cuyos dislates dan para una antología. Cuando me propuse escribir este artículo, el más reciente —“somos tristones, desconfiados”— ya había sido desplazado por una de las firmes candidatas a frase del quinquenio: “la plata viene sola”.
Aun así, insistiré en comentar la anterior. “Somos como somos: tristones, desconfiados”, fue la respuesta de García a RPP intentando explicar su baja popularidad entre los presidentes del continente. Hace años García ocupa el último lugar en diferentes rankings, a pesar del sostenido crecimiento del PBI y de nuestros primeros puestos en condiciones favorables para la inversión extranjera y la competitividad. Ensayemos otras respuestas menos simplistas para esto que aparece como una incongruencia.
Incapaz de encontrar en él mismo la mínima mácula, García olvida su falla de origen: buena parte de quienes votaron por él en segunda vuelta en el 2006 lo hicieron explícitamente “tapándose la nariz”, como quien se acerca a algo nauseabundo. Si eso fue así, y no hay razones para dudarlo, el Presidente debería estar agradecido. Somos tan tristes que su popularidad actual está por encima de su votación en la primera vuelta del 2006: 34% según el Barómetro de las Américas.
Su falla mayor, creo, es que el Presidente desprecia a los ciudadanos y ciudadanas del Perú, comenzando por sus propios compañeros de partido y aquellos a quienes logra seducir para que sean sus compañeros de ruta. Da vergüenza ajena ver a experimentados personajes de nuestra política convertidos en validos de García, dispuestos a ser usados como trapo de limpieza de letrinas con tal de mantener sus favores.
Casi ningún presidente del Perú contemporáneo despreció tanto a sus ciudadanos. Creo. Es una opinión subjetiva, pero el quinquenio está regado de pruebas sobre ese desprecio e incluso sobre su naturaleza racista, dieciochesca. ¿Disociado? No sé. ¿Desubicado? Me parece que sí, no solo por el tono racista de sus boutades, que solo lo ratifican como “el conservador que el Perú necesita”. Desubicado porque esta calificación de “tristones” muestra que el narcisismo anula el olfato político de quien tuvo como canción de campaña “La vida es un carnaval”. Veamos.
El calificativo llegó poco después de que Machu Picchu fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad y de que Yale aceptó devolver las piezas arqueológicas que retenía; cuando la Huaconada y el baile de tijeras fueron declarados Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y cuando la gastronomía, luego de esa explosión de diversidad que fue Mistura, comenzó el camino para lograr la misma calificación; cuando hombres y mujeres “tristones” —es decir, peruanos, lograban campeonatos mundiales en los deportes más diversos: ajedrez, surf, boxeo; cuando Vargas Llosa ganaba el Premio Nobel de Literatura; cuando se anunciaba que el Perú es uno de los países con la mayor cantidad de fiestas del mundo. En otras palabras, cuando cualquier peruano tiene multitud de motivos de alegría que, en todo caso, el Presidente siente que no le chorrea.
¡Qué ignorancia! Resulta que el inventor del baile del teteo parece no haber estado nunca en algún carnaval de costa, sierra o selva; ni el de su barrio, que cuando él era chico todavía era famoso: el Carnaval de Barranco. ¡Qué sordera! Cómo hará para no escuchar esas fiestas provinciales que toman por asalto la propia Plaza Principal de Lima.
Quinquenio regado de pruebas, decíamos. Desde su primer discurso ante el Congreso, cuando exclamó: “¡Si el Perú fuera un país plano…!”. Como si hubiera estado candidateando a la Presidencia del Uruguay y de repente se hubiera dado cuenta de que en realidad lo habían elegido presidente de un país rugoso, con una geografía enrevesada. Pobrecito.
El tema del país plano ha quedado girando todo el quinquenio y a él se ha añadido otro, que lo definió como el presidente del desprecio, especialmente de sus ciudadanos más pobres y/o indígenas: la serie de artículos sobre el “perro del hortelano”. De antología. Ahora que MacEvoy y Rénique descubren las cartas de los caudillos del siglo XIX, podemos sospechar que ni ellos hubieran firmado esa serie de artículos dos siglos atrás. También este tema quedó flotando durante el quinquenio y, como recordó hace poco Álvarez Rodrich, una variación anterior de la tristonería la usó el Presidente para explicar su baja popularidad hace ya casi dos años:
“Es una sociedad que tiene elementos psicológicos de derrotismo un poco mayores de los que puedan tener los brasileños, que tienen más sol, más componente negro y alegría que nosotros los andinos. Somos un país andino, esencialmente triste, no somos un país alegre como Brasil o como los colombianos que son hiperactivos, tienen esa mezcla de español del norte, vascongado y catalán y mayor componente negro, y un poco de antropófago primitivo, hiperactivos, y además tienen más sol, tienen Caribe… Nosotros acá tenemos indígenas que cosechan hoja de coca todavía, o sea el hiperactivismo está allá: tienen un campeón mundial de vehículo, tienen torero de primera categoría, todo eso es hiperactivismo racial-físico-genético. Ciertamente, nosotros somos tristes y acá todo está mal siempre. Yo estoy seguro que hemos hecho bastantes cosas a favor de los pobres como las hace mi amigo Lula, pero Lula tiene 70%”.
Casi ningún presidente del Perú contemporáneo despreció tanto a sus ciudadanos. Creo. Es una opinión subjetiva, pero el quinquenio está regado de pruebas sobre ese desprecio e incluso sobre su naturaleza racista, dieciochesca.
¡Españoles del sur, uníos! en defensa del flamenco y la alegría. Pero salvo el extravagante elogio de la antropofagia y esa incomodidad pocas veces vista en un presidente con el territorio que lo vio nacer —tan lejos del Caribe, tan cerca de los indios cosechadores de coca— nada nuevo hay en su cháchara racista. Ya en el siglo XVIII, Buffon y otros filósofos europeos concluyeron que su clima lleno de “miasmas” convertía a América en un continente inferior. Sus pueblos originarios eran más bajitos, y de remate lampiños. En vez de camellos teníamos llamas; en vez de leones, pumas; en vez de elefantes, ositos hormigueros; y así.
¿Cómo este desprecio arcaico anida en alguien que al mismo tiempo puede hablar de corrido sobre la arquitectura en adobe de Chan Chan o de las huacas de Lima? “El partido ve clases, no individuos”, decía Abimael Guzmán tratando de justificar sus violaciones de derechos humanos. El Presidente ve crecimiento económico, no individuos, podríamos decir sin tratar de equiparar a ambos personajes. Guzmán ha quedado congelado en su imagen de asesino en serie. García nos deja no solo un quinquenio de crecimiento económico sino una continuidad democrática, por más precaria o débil que la sintamos, a regañadientes un grado importante de libertad de prensa, un Poder Judicial que no pudo copar, un fracaso en varios de sus intentos por borrar de la agenda política y de la memoria varios temas claves de DD.HH., ¡un tren eléctrico! y un amplio abanico de posibilidades abiertas. Pero como buen converso, tomó lo peor de la ideología que se ha expandido por el mundo en las últimas décadas, según la cual la solidaridad debe desaparecer porque da vergüenza, y los que fueron pilares del Estado de bienestar son ahora calificados de limosnas para mendigos.
Hace ya tiempo Cotler dijo que éste no era un Gobierno promercado sino proempresarios. Añadiría: Si son grandes mejor, y si son extranjeros, lo máximo. Pero como “no hay lonche gratis”, eso también se paga.
En el propio Barómetro de las Américas (Carrión y Zárate/IEP 2010) hay datos alarmantes que atemperan la ilusión de que el país puede seguir manejándose en automático. Somos el país con mayor percepción de inseguridad del continente y, además, el país con mayor victimización por delincuencia de la región. Somos el tercer país con mayor percepción de corrupción del continente y el tercero en victimización por corrupción. Con instituciones muy desprestigiadas, además. Por consiguiente, como los ciudadanos no son “ni amnésicos ni irracionales”, claro, aparecemos como los más desconfiados de la región, y no por pamplinas como la falta de sol, o de ancestros antropófagos. Añadamos la reciente encuesta PISA 2009, que mide el rendimiento educativo en Comprensión de Lectura y Matemáticas, en la cual ocupamos el puesto 62 entre 65 países evaluados, y tendremos un cuadro preocupante pero que indica a la vez el camino por seguir. No por casualidad en las recientes elecciones regionales inseguridad y corrupción aparecían en los dos primeros lugares de preocupación ciudadana.
Con este legado mixto y sus declaraciones impresentables, podemos sospechar que este señor ya fue y que no da para el 2016, más aun ahora que dos grandes de nuestra cultura —Arguedas y Vargas Llosa— se acercan inesperadamente en su interpretación de la cultura peruana. Algo significará. Fue bueno escuchar a Vargas Llosa en Estocolmo decir que no hay fórmula mejor para definir al Perú que el país de “todas las sangres” y rematar con una hermosa referencia a Borges: “si escarbamos un poco descubrimos que el Perú, como el Aleph de Borges, es en pequeño formato el mundo entero. ¡Qué extraordinario privilegio el de un país que no tiene identidad porque las tiene todas!”. A estas alturas el señor García y su desprecio a nuestro país y su diversidad, ya fue, y si volviera, entonces sí, qué país más incapaz de superar, aunque sea en parte, nuestros problemas; qué país más mediocre y más triste seríamos.
.» Añadir nuevo comentarioEnviar este enlace
Revista Ideele
Carlos Iván Degregori
Pocas veces es posible construir un esbozo de su gobierno a partir de las “frases célebres” de un primer mandatario. Fujimori nos dejó el inolvidable “¡di-sol-ver!”, y poco más. Pero hoy tenemos un Presidente cuyos dislates dan para una antología. Cuando me propuse escribir este artículo, el más reciente —“somos tristones, desconfiados”— ya había sido desplazado por una de las firmes candidatas a frase del quinquenio: “la plata viene sola”.
Aun así, insistiré en comentar la anterior. “Somos como somos: tristones, desconfiados”, fue la respuesta de García a RPP intentando explicar su baja popularidad entre los presidentes del continente. Hace años García ocupa el último lugar en diferentes rankings, a pesar del sostenido crecimiento del PBI y de nuestros primeros puestos en condiciones favorables para la inversión extranjera y la competitividad. Ensayemos otras respuestas menos simplistas para esto que aparece como una incongruencia.
Incapaz de encontrar en él mismo la mínima mácula, García olvida su falla de origen: buena parte de quienes votaron por él en segunda vuelta en el 2006 lo hicieron explícitamente “tapándose la nariz”, como quien se acerca a algo nauseabundo. Si eso fue así, y no hay razones para dudarlo, el Presidente debería estar agradecido. Somos tan tristes que su popularidad actual está por encima de su votación en la primera vuelta del 2006: 34% según el Barómetro de las Américas.
Su falla mayor, creo, es que el Presidente desprecia a los ciudadanos y ciudadanas del Perú, comenzando por sus propios compañeros de partido y aquellos a quienes logra seducir para que sean sus compañeros de ruta. Da vergüenza ajena ver a experimentados personajes de nuestra política convertidos en validos de García, dispuestos a ser usados como trapo de limpieza de letrinas con tal de mantener sus favores.
Casi ningún presidente del Perú contemporáneo despreció tanto a sus ciudadanos. Creo. Es una opinión subjetiva, pero el quinquenio está regado de pruebas sobre ese desprecio e incluso sobre su naturaleza racista, dieciochesca. ¿Disociado? No sé. ¿Desubicado? Me parece que sí, no solo por el tono racista de sus boutades, que solo lo ratifican como “el conservador que el Perú necesita”. Desubicado porque esta calificación de “tristones” muestra que el narcisismo anula el olfato político de quien tuvo como canción de campaña “La vida es un carnaval”. Veamos.
El calificativo llegó poco después de que Machu Picchu fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad y de que Yale aceptó devolver las piezas arqueológicas que retenía; cuando la Huaconada y el baile de tijeras fueron declarados Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y cuando la gastronomía, luego de esa explosión de diversidad que fue Mistura, comenzó el camino para lograr la misma calificación; cuando hombres y mujeres “tristones” —es decir, peruanos, lograban campeonatos mundiales en los deportes más diversos: ajedrez, surf, boxeo; cuando Vargas Llosa ganaba el Premio Nobel de Literatura; cuando se anunciaba que el Perú es uno de los países con la mayor cantidad de fiestas del mundo. En otras palabras, cuando cualquier peruano tiene multitud de motivos de alegría que, en todo caso, el Presidente siente que no le chorrea.
¡Qué ignorancia! Resulta que el inventor del baile del teteo parece no haber estado nunca en algún carnaval de costa, sierra o selva; ni el de su barrio, que cuando él era chico todavía era famoso: el Carnaval de Barranco. ¡Qué sordera! Cómo hará para no escuchar esas fiestas provinciales que toman por asalto la propia Plaza Principal de Lima.
Quinquenio regado de pruebas, decíamos. Desde su primer discurso ante el Congreso, cuando exclamó: “¡Si el Perú fuera un país plano…!”. Como si hubiera estado candidateando a la Presidencia del Uruguay y de repente se hubiera dado cuenta de que en realidad lo habían elegido presidente de un país rugoso, con una geografía enrevesada. Pobrecito.
El tema del país plano ha quedado girando todo el quinquenio y a él se ha añadido otro, que lo definió como el presidente del desprecio, especialmente de sus ciudadanos más pobres y/o indígenas: la serie de artículos sobre el “perro del hortelano”. De antología. Ahora que MacEvoy y Rénique descubren las cartas de los caudillos del siglo XIX, podemos sospechar que ni ellos hubieran firmado esa serie de artículos dos siglos atrás. También este tema quedó flotando durante el quinquenio y, como recordó hace poco Álvarez Rodrich, una variación anterior de la tristonería la usó el Presidente para explicar su baja popularidad hace ya casi dos años:
“Es una sociedad que tiene elementos psicológicos de derrotismo un poco mayores de los que puedan tener los brasileños, que tienen más sol, más componente negro y alegría que nosotros los andinos. Somos un país andino, esencialmente triste, no somos un país alegre como Brasil o como los colombianos que son hiperactivos, tienen esa mezcla de español del norte, vascongado y catalán y mayor componente negro, y un poco de antropófago primitivo, hiperactivos, y además tienen más sol, tienen Caribe… Nosotros acá tenemos indígenas que cosechan hoja de coca todavía, o sea el hiperactivismo está allá: tienen un campeón mundial de vehículo, tienen torero de primera categoría, todo eso es hiperactivismo racial-físico-genético. Ciertamente, nosotros somos tristes y acá todo está mal siempre. Yo estoy seguro que hemos hecho bastantes cosas a favor de los pobres como las hace mi amigo Lula, pero Lula tiene 70%”.
Casi ningún presidente del Perú contemporáneo despreció tanto a sus ciudadanos. Creo. Es una opinión subjetiva, pero el quinquenio está regado de pruebas sobre ese desprecio e incluso sobre su naturaleza racista, dieciochesca.
¡Españoles del sur, uníos! en defensa del flamenco y la alegría. Pero salvo el extravagante elogio de la antropofagia y esa incomodidad pocas veces vista en un presidente con el territorio que lo vio nacer —tan lejos del Caribe, tan cerca de los indios cosechadores de coca— nada nuevo hay en su cháchara racista. Ya en el siglo XVIII, Buffon y otros filósofos europeos concluyeron que su clima lleno de “miasmas” convertía a América en un continente inferior. Sus pueblos originarios eran más bajitos, y de remate lampiños. En vez de camellos teníamos llamas; en vez de leones, pumas; en vez de elefantes, ositos hormigueros; y así.
¿Cómo este desprecio arcaico anida en alguien que al mismo tiempo puede hablar de corrido sobre la arquitectura en adobe de Chan Chan o de las huacas de Lima? “El partido ve clases, no individuos”, decía Abimael Guzmán tratando de justificar sus violaciones de derechos humanos. El Presidente ve crecimiento económico, no individuos, podríamos decir sin tratar de equiparar a ambos personajes. Guzmán ha quedado congelado en su imagen de asesino en serie. García nos deja no solo un quinquenio de crecimiento económico sino una continuidad democrática, por más precaria o débil que la sintamos, a regañadientes un grado importante de libertad de prensa, un Poder Judicial que no pudo copar, un fracaso en varios de sus intentos por borrar de la agenda política y de la memoria varios temas claves de DD.HH., ¡un tren eléctrico! y un amplio abanico de posibilidades abiertas. Pero como buen converso, tomó lo peor de la ideología que se ha expandido por el mundo en las últimas décadas, según la cual la solidaridad debe desaparecer porque da vergüenza, y los que fueron pilares del Estado de bienestar son ahora calificados de limosnas para mendigos.
Hace ya tiempo Cotler dijo que éste no era un Gobierno promercado sino proempresarios. Añadiría: Si son grandes mejor, y si son extranjeros, lo máximo. Pero como “no hay lonche gratis”, eso también se paga.
En el propio Barómetro de las Américas (Carrión y Zárate/IEP 2010) hay datos alarmantes que atemperan la ilusión de que el país puede seguir manejándose en automático. Somos el país con mayor percepción de inseguridad del continente y, además, el país con mayor victimización por delincuencia de la región. Somos el tercer país con mayor percepción de corrupción del continente y el tercero en victimización por corrupción. Con instituciones muy desprestigiadas, además. Por consiguiente, como los ciudadanos no son “ni amnésicos ni irracionales”, claro, aparecemos como los más desconfiados de la región, y no por pamplinas como la falta de sol, o de ancestros antropófagos. Añadamos la reciente encuesta PISA 2009, que mide el rendimiento educativo en Comprensión de Lectura y Matemáticas, en la cual ocupamos el puesto 62 entre 65 países evaluados, y tendremos un cuadro preocupante pero que indica a la vez el camino por seguir. No por casualidad en las recientes elecciones regionales inseguridad y corrupción aparecían en los dos primeros lugares de preocupación ciudadana.
Con este legado mixto y sus declaraciones impresentables, podemos sospechar que este señor ya fue y que no da para el 2016, más aun ahora que dos grandes de nuestra cultura —Arguedas y Vargas Llosa— se acercan inesperadamente en su interpretación de la cultura peruana. Algo significará. Fue bueno escuchar a Vargas Llosa en Estocolmo decir que no hay fórmula mejor para definir al Perú que el país de “todas las sangres” y rematar con una hermosa referencia a Borges: “si escarbamos un poco descubrimos que el Perú, como el Aleph de Borges, es en pequeño formato el mundo entero. ¡Qué extraordinario privilegio el de un país que no tiene identidad porque las tiene todas!”. A estas alturas el señor García y su desprecio a nuestro país y su diversidad, ya fue, y si volviera, entonces sí, qué país más incapaz de superar, aunque sea en parte, nuestros problemas; qué país más mediocre y más triste seríamos.
.» Añadir nuevo comentarioEnviar este enlace
Revista Ideele
La autopropulsión de la plata
La autopropulsión de la plata
Gustavo Gorriti
Hace algunos años, Julio Cotler me contó una anécdota reveladora. Ocurrió en los años setenta, cuando Velasco gobernaba el país y casi todos éramos más jóvenes.
Cotler era ya entonces uno de los científicos sociales peruanos más sobresalientes. Enseñaba en la universidad (San Marcos, me parece) y había escrito críticas fuertes al gobierno militar.
Poco después de hacerlo, recibió la visita de un joven oficial del Ejército de mirada inquieta. Faltaban todavía muchos años para que se produjera el programa Lie to Me, de manera que uno tenía que confiar en sus talentos intuitivos para detectar la verdad y las mentiras.
Montesinos le dijo a Cotler que representaba a un grupo de jóvenes oficiales desencantados con la falta de consecuencia y profundización del proceso revolucionario por parte de Velasco y sus generales. Los oficiales estaban listos para tomar acción contra sus superiores, eliminándolos físicamente para radicalizar el “proceso revolucionario”. ¿Estaba dispuesto el doctor Cotler a apoyar con su prestigio ese esfuerzo de los patrióticos jóvenes turcos? El doctor Cotler, que no había nacido ayer ni siquiera en los setenta, botó al capitán Montesinos de su oficina.
Pasaron unos años y Cotler volvió a ver a Montesinos en una de sus clases en San Marcos. El capitán de antaño ya había sido expulsado del Ejército, ya había purgado prisión militar y buscaba, para los fines que el futuro eventualmente registró, graduarse como abogado.
Al finalizar la clase, Montesinos se acercó a saludarlo y Cotler aprovechó para hacerle una pregunta retrospectiva. “¿Cómo pudiste pensar”, dijo, “que yo iba a caer en una provocación tan transparente?”. Montesinos sonrió: “¡Ah, doctor Cotler, usted no se imagina cuántos cayeron!”.1
Leí también hace un tiempo las memorias de Markus Wolf,2 el legendario jefe de espionaje de la ex República Democrática Alemana (o Alemania del Este). Al describir su famoso programa de espías donjuanes (encargados de seducir a las secretarias, ayudantes o parejas de altos funcionarios de la entonces Alemania Federal para obtener, sobre todo en el letargo y la gratitud poscoitales, los secretos de la república), Wolf aclaró que sus espías “Romeo” no eran ni arquetipos de belleza ni doctorados en el Kamasutra, sino seres humanos bien entrenados para expresar empatía hacia personas solitarias, de vidas atareadas pero yermas.
Me he puesto a leer todo eso, y debería incluir también a Conan Doyle, para entender el último misterio de la temporada: el de la plata que camina sola.
A estas alturas, casi todos conocen por lo menos los hechos básicos de la extraña narrativa: en alguna fecha relativamente reciente, Alan García, el masivo presidente de la República, fue a cenar (invitado, me imagino) al departamento de Jaime Bayly. Era una cena de dos parejas: la de Bayly era su ex esposa Sandra Masías y la de García, Roxanne Cuqui Cheesman.
Parece que fue una cena cordial, pese a la descripción que ahora hace Bayly del personaje (“accidente genético que gobierna el Perú”) y de los efectos portuarios que tuvo su llegada (“Cuando García hundió sus oceánicas posaderas en el sofá, sentí un crujido ominoso y temí que el mueble se partiría en cuatro”).
El sofá sobrevivió y la conversación se animó entre el Presidente del Perú y el que jugaba con la idea de serlo. Luego de enterarse de que García ganaba “como tres mil dólares al mes”, Bayly le dijo “con esa plata no puedo mantener a mi familia por cinco años…”. Entonces “Alan soltó una risotada y sentenció la frase de la noche: ‘No seas cojudo, hombre, la plata llega sola’”.3
La plata provoca muchos efectos y genera extrañas asociaciones y simbologías. Según una superstición extendida, soñar con excrementos significa que habrá dinero, que hay que comprar la lotería. El psicoanálisis ve la misma relación de transformación y sublimación entre lo que hay que eliminar y lo que se quiere atesorar, gracias entre otras cosas a la eliminación de ciertas características sensoriales: (Pecunia non olet).
Pero aquí en el Perú, un congresista elevó la plata a la teología: “Por Dios y por la plata”, juró Gerardo Saavedra, que no llegó nunca a explicar cuáles eran los poderes y milagros que le daban a la plata un lugar al lado de Dios.
García no cree tanto. De acuerdo con lo que dijo (y sus intentos de explicar el asunto se parecen a la clásica explicación en pelotas: “Querido (o querida), no es lo que tú crees…”), en ciertos lugares la plata es mágica. Palacio, sugirió el Presidente, es una simbiosis de Hogwarts con Alí Babá. Entras en Palacio y la plata llega sola. Así es la magia. Por eso, uno puede rebajar su sueldo a la mitad, para impresionar a los muggles peruchos. Porque mientras tanto, sin que la vean ni la sientan, la plata sigue arribando.
Al finalizar la clase, Montesinos se acercó a saludarlo y Cotler aprovechó para hacerle una pregunta retrospectiva. “¿Cómo pudiste pensar”, dijo, “que yo iba a caer en una provocación tan transparente?”. Montesinos sonrió: “¡Ah, doctor Cotler, usted no se imagina cuántos cayeron!”.
Claro, los muggles nacionales no se explican cómo se logra la superlativa eficiencia del sueldo presidencial. Olvidaron la magia. Aquél que ha podido mantener departamentos en el distrito 16 de París durante tanto tiempo o es mago de verdad o es un prestidigitador de dedos tan ágiles como para enseñarle un par de trucos a David Copperfield.
La plata llega sola, dijo García, pero hasta donde Bayly alcanzó a contar, no refirió por dónde llegaba a Palacio. ¿Entraba por la puerta de Desamparados? ¿Tenía que hacer antesala en la Secretaría General, donde se administra Palacio? ¿La veía llegar García o se encargaba otro de abrirle la puerta? ¿Quién era el chambelán de esta taumaturgia del lucro?
Las historias de magia, se habrán dado cuenta, casi siempre derivan en una investigación.
¿Piensan que para la investigación de la plata autopropulsada sería necesario lograr los servicios de un Sherlock Holmes de nuestro tiempo? Parece que no, ¿verdad? Con los medios adecuados, hasta el inspector Clouseau resuelve el caso.
Pero no sé si Clouseau (o el propio Holmes contemporáneo) podrían resolver otro misterio paralelo:
¿Qué llevó a que García abriera sus intimidades (monetarias, digo, junto con sus decisiones inconstitucionales) a Bayly?
Al margen de lo que pensemos sobre cómo la usa, todos o casi todos consideramos que Alan García es una persona que posee inteligencia y, además, astucia. También con mucha experiencia y considerable kilometraje. Creemos que si la política fuera billar él jugaría a tres bandas con los ojos cerrados.
Entonces, ¿cómo le confesó sus fórmulas, secretos e intenciones a quien ha hecho una carrera de la revelación en serie de los secretos y las intimidades que le fueron confiadas? ¿“No se lo digas a nadie”, pidió también García?
Cuando una persona normalmente astuta y calculadora se regala así, el motivo no es, ciertamente, racional.
¿Es el juego con la autodestrucción que suele expresarse en ciertas psicopatías? ¿La imprudencia de vanidades que se dio en el encuentro de dos personas inteligentes con diferentes estilos de seducción compulsiva? ¿El hambre de García por hablar con interlocutores y no con súbditos?
García es un gran conversador, un orador de masas que también suele fascinar a sus contertulios en reuniones pequeñas. Y como suele suceder con los prestidigitadores verbales, el efecto es mucho más importante que el rigor y la coherencia.
Imagino que el deseo de impresionar a otro buen conversador y seductor (aunque de estilo totalmente diferente) y a las acompañantes, lo hizo desdeñar la prudencia y soltar algunas verdades.
Bayly, cuyo arte es saber llevar a sus interlocutores al terreno de no se lo digas a nadie, por más que sepan que se los dirá a todos, repitió una vez más el proceso. Y su nueva víctima quedó en la patética tribulación de sacar explicaciones del cajón rotulado: “No es lo que ustedes se imaginan”.
Hay una explicación distinta. Que García está perdiendo el instinto y el golpe de vista político. Aquella charla con Toledo que reseñé hace pocas semanas en Caretas, ¿no fue otro caso de incontinencia verbal, de ésas que revientan y chamuscan? Las pésimas decisiones de campaña para las elecciones municipales en Trujillo, ¿no demostraron que había caído al nivel de incompetencia política de Alva Castro? Las gestiones mal disimuladas para estimular diversas candidaturas presidenciales y proponer alianzas del arroz con el mango y del huevo frito con el cebiche, ¿qué objetivo tienen?: ¿erosionarle votos a Toledo? ¡Pero si él le propuso una alianza al hijo predilecto de Cabana y reciente descubridor del Nobel ‘de la Paz de Literatura’ (todo un arte) a Vargas Llosa!
Una explicación mejor es que García busca dejar un escenario que garantice algunas continuidades y varias impunidades. Un gobierno intermedio que sea aceptablemente exitoso pero decididamente mediocre. El objetivo, tiempo y dietista mediante, es la presidencia del 2016 al 2021.
Es un objetivo que justifica improvisaciones y hasta algunas equivocaciones.
Pero incluso desde esa perspectiva, ¿las confidencias con Bayly, que pueden significarle problemas legales en el futuro, en qué lo ayudan?
Y desde los humillantes barajes con los que ahora reconoce y trata de explicar lo que dijo, ¿cómo justifica decir que admira y “quiere mucho” a quien lo describió como “accidente genético que gobierna el Perú… [de] oceánicas posaderas”?
La respuesta pudiera tenerla, en el pasado, Fernando Belaunde Terry. Cuando una vez le preguntaron por qué el APRA lo atacaba con tanta saña, mientras pactaba y cooperaba tan dócilmente con los odriístas, su respuesta fue corta y precisa:
“Porque yo nunca los he perseguido”.
-------------------------------------
1 Relaté esta anécdota por primera vez en un largo artículo que publiqué en inglés en la revista Covert Action Quarterly a principios de 1994. Ese mismo año publiqué una version en español del mismo artículo en la revista Pulso, de Miami.
2 El hombre sin rostro. Javier Vergara Editor. 1997.
3 Jaime Bayly, “La plata llega sola”. Peru.21. Diciembre 6, 2010.
.» Añadir nuevo comentarioEnviar este enlace
Artículo Gorriti
Enviado por chachi (no verificado) el Vie, 12/31/2010 - 18:25.
Simplemente brillante, querido varsoviano. Agradezcamos al Opulento la oportunidad de estos desvaríos que han inspirado una de tus mejores crónicas.
responder.
Revisya Ideele
Gustavo Gorriti
Hace algunos años, Julio Cotler me contó una anécdota reveladora. Ocurrió en los años setenta, cuando Velasco gobernaba el país y casi todos éramos más jóvenes.
Cotler era ya entonces uno de los científicos sociales peruanos más sobresalientes. Enseñaba en la universidad (San Marcos, me parece) y había escrito críticas fuertes al gobierno militar.
Poco después de hacerlo, recibió la visita de un joven oficial del Ejército de mirada inquieta. Faltaban todavía muchos años para que se produjera el programa Lie to Me, de manera que uno tenía que confiar en sus talentos intuitivos para detectar la verdad y las mentiras.
Montesinos le dijo a Cotler que representaba a un grupo de jóvenes oficiales desencantados con la falta de consecuencia y profundización del proceso revolucionario por parte de Velasco y sus generales. Los oficiales estaban listos para tomar acción contra sus superiores, eliminándolos físicamente para radicalizar el “proceso revolucionario”. ¿Estaba dispuesto el doctor Cotler a apoyar con su prestigio ese esfuerzo de los patrióticos jóvenes turcos? El doctor Cotler, que no había nacido ayer ni siquiera en los setenta, botó al capitán Montesinos de su oficina.
Pasaron unos años y Cotler volvió a ver a Montesinos en una de sus clases en San Marcos. El capitán de antaño ya había sido expulsado del Ejército, ya había purgado prisión militar y buscaba, para los fines que el futuro eventualmente registró, graduarse como abogado.
Al finalizar la clase, Montesinos se acercó a saludarlo y Cotler aprovechó para hacerle una pregunta retrospectiva. “¿Cómo pudiste pensar”, dijo, “que yo iba a caer en una provocación tan transparente?”. Montesinos sonrió: “¡Ah, doctor Cotler, usted no se imagina cuántos cayeron!”.1
Leí también hace un tiempo las memorias de Markus Wolf,2 el legendario jefe de espionaje de la ex República Democrática Alemana (o Alemania del Este). Al describir su famoso programa de espías donjuanes (encargados de seducir a las secretarias, ayudantes o parejas de altos funcionarios de la entonces Alemania Federal para obtener, sobre todo en el letargo y la gratitud poscoitales, los secretos de la república), Wolf aclaró que sus espías “Romeo” no eran ni arquetipos de belleza ni doctorados en el Kamasutra, sino seres humanos bien entrenados para expresar empatía hacia personas solitarias, de vidas atareadas pero yermas.
Me he puesto a leer todo eso, y debería incluir también a Conan Doyle, para entender el último misterio de la temporada: el de la plata que camina sola.
A estas alturas, casi todos conocen por lo menos los hechos básicos de la extraña narrativa: en alguna fecha relativamente reciente, Alan García, el masivo presidente de la República, fue a cenar (invitado, me imagino) al departamento de Jaime Bayly. Era una cena de dos parejas: la de Bayly era su ex esposa Sandra Masías y la de García, Roxanne Cuqui Cheesman.
Parece que fue una cena cordial, pese a la descripción que ahora hace Bayly del personaje (“accidente genético que gobierna el Perú”) y de los efectos portuarios que tuvo su llegada (“Cuando García hundió sus oceánicas posaderas en el sofá, sentí un crujido ominoso y temí que el mueble se partiría en cuatro”).
El sofá sobrevivió y la conversación se animó entre el Presidente del Perú y el que jugaba con la idea de serlo. Luego de enterarse de que García ganaba “como tres mil dólares al mes”, Bayly le dijo “con esa plata no puedo mantener a mi familia por cinco años…”. Entonces “Alan soltó una risotada y sentenció la frase de la noche: ‘No seas cojudo, hombre, la plata llega sola’”.3
La plata provoca muchos efectos y genera extrañas asociaciones y simbologías. Según una superstición extendida, soñar con excrementos significa que habrá dinero, que hay que comprar la lotería. El psicoanálisis ve la misma relación de transformación y sublimación entre lo que hay que eliminar y lo que se quiere atesorar, gracias entre otras cosas a la eliminación de ciertas características sensoriales: (Pecunia non olet).
Pero aquí en el Perú, un congresista elevó la plata a la teología: “Por Dios y por la plata”, juró Gerardo Saavedra, que no llegó nunca a explicar cuáles eran los poderes y milagros que le daban a la plata un lugar al lado de Dios.
García no cree tanto. De acuerdo con lo que dijo (y sus intentos de explicar el asunto se parecen a la clásica explicación en pelotas: “Querido (o querida), no es lo que tú crees…”), en ciertos lugares la plata es mágica. Palacio, sugirió el Presidente, es una simbiosis de Hogwarts con Alí Babá. Entras en Palacio y la plata llega sola. Así es la magia. Por eso, uno puede rebajar su sueldo a la mitad, para impresionar a los muggles peruchos. Porque mientras tanto, sin que la vean ni la sientan, la plata sigue arribando.
Al finalizar la clase, Montesinos se acercó a saludarlo y Cotler aprovechó para hacerle una pregunta retrospectiva. “¿Cómo pudiste pensar”, dijo, “que yo iba a caer en una provocación tan transparente?”. Montesinos sonrió: “¡Ah, doctor Cotler, usted no se imagina cuántos cayeron!”.
Claro, los muggles nacionales no se explican cómo se logra la superlativa eficiencia del sueldo presidencial. Olvidaron la magia. Aquél que ha podido mantener departamentos en el distrito 16 de París durante tanto tiempo o es mago de verdad o es un prestidigitador de dedos tan ágiles como para enseñarle un par de trucos a David Copperfield.
La plata llega sola, dijo García, pero hasta donde Bayly alcanzó a contar, no refirió por dónde llegaba a Palacio. ¿Entraba por la puerta de Desamparados? ¿Tenía que hacer antesala en la Secretaría General, donde se administra Palacio? ¿La veía llegar García o se encargaba otro de abrirle la puerta? ¿Quién era el chambelán de esta taumaturgia del lucro?
Las historias de magia, se habrán dado cuenta, casi siempre derivan en una investigación.
¿Piensan que para la investigación de la plata autopropulsada sería necesario lograr los servicios de un Sherlock Holmes de nuestro tiempo? Parece que no, ¿verdad? Con los medios adecuados, hasta el inspector Clouseau resuelve el caso.
Pero no sé si Clouseau (o el propio Holmes contemporáneo) podrían resolver otro misterio paralelo:
¿Qué llevó a que García abriera sus intimidades (monetarias, digo, junto con sus decisiones inconstitucionales) a Bayly?
Al margen de lo que pensemos sobre cómo la usa, todos o casi todos consideramos que Alan García es una persona que posee inteligencia y, además, astucia. También con mucha experiencia y considerable kilometraje. Creemos que si la política fuera billar él jugaría a tres bandas con los ojos cerrados.
Entonces, ¿cómo le confesó sus fórmulas, secretos e intenciones a quien ha hecho una carrera de la revelación en serie de los secretos y las intimidades que le fueron confiadas? ¿“No se lo digas a nadie”, pidió también García?
Cuando una persona normalmente astuta y calculadora se regala así, el motivo no es, ciertamente, racional.
¿Es el juego con la autodestrucción que suele expresarse en ciertas psicopatías? ¿La imprudencia de vanidades que se dio en el encuentro de dos personas inteligentes con diferentes estilos de seducción compulsiva? ¿El hambre de García por hablar con interlocutores y no con súbditos?
García es un gran conversador, un orador de masas que también suele fascinar a sus contertulios en reuniones pequeñas. Y como suele suceder con los prestidigitadores verbales, el efecto es mucho más importante que el rigor y la coherencia.
Imagino que el deseo de impresionar a otro buen conversador y seductor (aunque de estilo totalmente diferente) y a las acompañantes, lo hizo desdeñar la prudencia y soltar algunas verdades.
Bayly, cuyo arte es saber llevar a sus interlocutores al terreno de no se lo digas a nadie, por más que sepan que se los dirá a todos, repitió una vez más el proceso. Y su nueva víctima quedó en la patética tribulación de sacar explicaciones del cajón rotulado: “No es lo que ustedes se imaginan”.
Hay una explicación distinta. Que García está perdiendo el instinto y el golpe de vista político. Aquella charla con Toledo que reseñé hace pocas semanas en Caretas, ¿no fue otro caso de incontinencia verbal, de ésas que revientan y chamuscan? Las pésimas decisiones de campaña para las elecciones municipales en Trujillo, ¿no demostraron que había caído al nivel de incompetencia política de Alva Castro? Las gestiones mal disimuladas para estimular diversas candidaturas presidenciales y proponer alianzas del arroz con el mango y del huevo frito con el cebiche, ¿qué objetivo tienen?: ¿erosionarle votos a Toledo? ¡Pero si él le propuso una alianza al hijo predilecto de Cabana y reciente descubridor del Nobel ‘de la Paz de Literatura’ (todo un arte) a Vargas Llosa!
Una explicación mejor es que García busca dejar un escenario que garantice algunas continuidades y varias impunidades. Un gobierno intermedio que sea aceptablemente exitoso pero decididamente mediocre. El objetivo, tiempo y dietista mediante, es la presidencia del 2016 al 2021.
Es un objetivo que justifica improvisaciones y hasta algunas equivocaciones.
Pero incluso desde esa perspectiva, ¿las confidencias con Bayly, que pueden significarle problemas legales en el futuro, en qué lo ayudan?
Y desde los humillantes barajes con los que ahora reconoce y trata de explicar lo que dijo, ¿cómo justifica decir que admira y “quiere mucho” a quien lo describió como “accidente genético que gobierna el Perú… [de] oceánicas posaderas”?
La respuesta pudiera tenerla, en el pasado, Fernando Belaunde Terry. Cuando una vez le preguntaron por qué el APRA lo atacaba con tanta saña, mientras pactaba y cooperaba tan dócilmente con los odriístas, su respuesta fue corta y precisa:
“Porque yo nunca los he perseguido”.
-------------------------------------
1 Relaté esta anécdota por primera vez en un largo artículo que publiqué en inglés en la revista Covert Action Quarterly a principios de 1994. Ese mismo año publiqué una version en español del mismo artículo en la revista Pulso, de Miami.
2 El hombre sin rostro. Javier Vergara Editor. 1997.
3 Jaime Bayly, “La plata llega sola”. Peru.21. Diciembre 6, 2010.
.» Añadir nuevo comentarioEnviar este enlace
Artículo Gorriti
Enviado por chachi (no verificado) el Vie, 12/31/2010 - 18:25.
Simplemente brillante, querido varsoviano. Agradezcamos al Opulento la oportunidad de estos desvaríos que han inspirado una de tus mejores crónicas.
responder.
Revisya Ideele
Suscribirse a:
Entradas (Atom)