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sábado, 24 de marzo de 2012
domingo, 23 de octubre de 2011
Instituciones educativas privadas en el ojo de la tormenta
Actualidad | Octubre 23, 2011
Diario 16
El tema de las instituciones educativas privadas en el Perú tiene varias aristas. Por un lado, está el reclamo de la Federación de Instituciones Privadas de Educación Superior (FIPES) frente a la intención del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) de derogar la Ley 29766, que los obligaría a pagar en forma retroactiva el 30% de crédito tributario establecido desde 1999.
De otro lado, el MEF alega que la exoneración tributaria culminó ese año y que la Ley 29766, aprobada antes de culminar el gobierno anterior, es inconstitucional porque es retroactiva y viola el Código Tributario.
En medio de la disputa, la última edición de la revista ‘Semana Económica’ reveló un aspecto interesante que caracteriza a las Instituciones Educativas Privadas (IEP): su vinculación con el poder político. El artículo ‘Los zares de la educación’ señala que, según cifras del Consejo Nacional para la Autorización de Funcionamiento de Universidades (Conafu), que depende de la Asamblea Nacional de Rectores, por lo menos el 30% de las universidades con permiso definitivo han sido fundadas por políticos.
El artículo analiza dos grandes grupos de empresarios educativos vinculados a la política: Uno, integrado por los empresarios que tras posicionarse en el sector educativo deciden incursionar en la política, y el otro, de políticos que deciden invertir su dinero en la creación de universidades.
En el primer grupo se menciona a César Acuña, fundador del Consorcio Universitario César Vallejo-Señor de Sipán, y a Roger Amuruz, creador del grupo IDAT y UTP. En el segundo, señalan a José Luna Gálvez, ex congresista de Solidaridad Nacional y fundador de la Universidad Telesup, y a José Luis Elías Ávalos, congresista fujimorista dueño de la Universidad San Juan Bautista.
Sin embargo, el planteamiento principal es qué les motiva a estos empresarios a dedicarse a la política. Según el vicepresidente del Consejo Nacional de Educación (CNE), Hugo Díaz, los empresarios se encontrarían reacios a que se modernice la Ley Universitaria “porque no se quiere un sistema más riguroso de exigencia de calidad”.
En este sentido, mediante su participación política buscarían protegerse de eventuales iniciativas de cambio en las reglas de juego en el tema de calidad, y también en materia de propiedad y rentabilidad.
INVERSIÓN
De otro lado, el artículo plantea las motivaciones para invertir en Educación Superior. En primer lugar, debido al desarrollo tecnológico dado a partir de 1980, que permitió que los altos costos administrativos se reduzcan sustancialmente. Pone como ejemplo a la Universidad San Martín de Porres, que desde 2004 registró un crecimiento anual promedio de 8%.
Sin embargo, el incentivo mayor es el crédito tributario de 30% al que acceden las empresas que reinvierten sus utilidades en educación y “que actualmente está en el ojo de la tormenta en el Congreso”, tal como informó a Diario16, ayer, el presidente de FIPES, Luis Bustamante Belaunde.
Para la Presidenta del Conafu, Martha Tapia, hay políticos y empresarios solos que entran al tema universitario, pero se debe dar fuerza al tema de la acreditación para que sobrevivan solo las instituciones con calidad educativa.
Finalmente, lo importante sería que las oportunidades empresariales en el sector educativo logren buenas rentas, como han demostrado en los últimos años y, a la vez, se eleve la calidad educativa.
De otro lado, el MEF alega que la exoneración tributaria culminó ese año y que la Ley 29766, aprobada antes de culminar el gobierno anterior, es inconstitucional porque es retroactiva y viola el Código Tributario.
En medio de la disputa, la última edición de la revista ‘Semana Económica’ reveló un aspecto interesante que caracteriza a las Instituciones Educativas Privadas (IEP): su vinculación con el poder político. El artículo ‘Los zares de la educación’ señala que, según cifras del Consejo Nacional para la Autorización de Funcionamiento de Universidades (Conafu), que depende de la Asamblea Nacional de Rectores, por lo menos el 30% de las universidades con permiso definitivo han sido fundadas por políticos.
El artículo analiza dos grandes grupos de empresarios educativos vinculados a la política: Uno, integrado por los empresarios que tras posicionarse en el sector educativo deciden incursionar en la política, y el otro, de políticos que deciden invertir su dinero en la creación de universidades.
En el primer grupo se menciona a César Acuña, fundador del Consorcio Universitario César Vallejo-Señor de Sipán, y a Roger Amuruz, creador del grupo IDAT y UTP. En el segundo, señalan a José Luna Gálvez, ex congresista de Solidaridad Nacional y fundador de la Universidad Telesup, y a José Luis Elías Ávalos, congresista fujimorista dueño de la Universidad San Juan Bautista.
Sin embargo, el planteamiento principal es qué les motiva a estos empresarios a dedicarse a la política. Según el vicepresidente del Consejo Nacional de Educación (CNE), Hugo Díaz, los empresarios se encontrarían reacios a que se modernice la Ley Universitaria “porque no se quiere un sistema más riguroso de exigencia de calidad”.
En este sentido, mediante su participación política buscarían protegerse de eventuales iniciativas de cambio en las reglas de juego en el tema de calidad, y también en materia de propiedad y rentabilidad.
INVERSIÓN
De otro lado, el artículo plantea las motivaciones para invertir en Educación Superior. En primer lugar, debido al desarrollo tecnológico dado a partir de 1980, que permitió que los altos costos administrativos se reduzcan sustancialmente. Pone como ejemplo a la Universidad San Martín de Porres, que desde 2004 registró un crecimiento anual promedio de 8%.
Sin embargo, el incentivo mayor es el crédito tributario de 30% al que acceden las empresas que reinvierten sus utilidades en educación y “que actualmente está en el ojo de la tormenta en el Congreso”, tal como informó a Diario16, ayer, el presidente de FIPES, Luis Bustamante Belaunde.
Para la Presidenta del Conafu, Martha Tapia, hay políticos y empresarios solos que entran al tema universitario, pero se debe dar fuerza al tema de la acreditación para que sobrevivan solo las instituciones con calidad educativa.
Finalmente, lo importante sería que las oportunidades empresariales en el sector educativo logren buenas rentas, como han demostrado en los últimos años y, a la vez, se eleve la calidad educativa.
sábado, 22 de octubre de 2011
La universidad como negocio
UNIVERSIDAD: HORA CERO"
La Católica y San Marcos son las que mejor calidad exhiben.
Otra de las herencias del Fujimorismo es la flexibilidad con la que se pueden crear universidades con visión de negocios privados. Desde 1996, con el D. Leg. 882 se han creado decenas de universidades privadas, las que a la fecha son 65, y junto con las públicas llegan al centenar. Al mismo tiempo estamos a la cola mundial en calidad educativa universitaria.A propósito de la propuesta del gobierno de quitarle el beneficio tributario del 30 por ciento, a las universidades que reinviertan sus utilidades, las instituciones educativas han puesto el grito en el cielo. Cosas como “las universidades podrían cerrar” o “se van a elevar las pensiones en perjuicio de los alumnos” han sido los argumentos de los centros de estudios para oponerse a esta medida.
Pero, ¿de qué sirve que las universidades que tienen régimen de empresa privada gocen de este beneficio?
Todos los años egresan decenas de miles de profesionales entre médicos, abogados, contadores, comunicadores, etc. de las más de cien universidades que existen en el país. Sin embargo, nuestra universidad privada más prestigiosa apenas alcanza el puesto 841 en el ranking mundial de calidad universitaria que mide el prestigioso Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
Es que precisamente, el indicador central de esta medición es la producción de conocimientos, la investigación científica, la misma que en nuestro marco legal regulador de los centros universitarios no tiene mayor peso. Por ejemplo, el beneficio tributario del que gozan hoy las universidades que tienen forma jurídica empresarial, emana del artículo 13 del Decreto Legislativo 882, que data de 1996; sin embargo, este beneficio no está amarrado de manera contundente al fomento de la investigación. Y en general, toda esta norma hace referencia a la investigación de manera promocional, sin determinar mecanismos concretos para que el Estado y la empresa privada inviertan decididamente en ello.
Es más, fue esta norma, dictada durante la década Fujimorista, la que convirtió la tarea educativa en un negocio con el cuento de que el Estado no tenía los recursos suficientes para brindar adecuadamente este servicio a la población. Basta ver el artículo dos de dicho decreto: “Toda persona, natural o jurídica, tiene derecho a la libre iniciativa privada, para realizar actividades de Educación. Este derecho comprende los de fundar, promover, conducir y gestionar Instituciones Educativas Particulares, con o sin finalidad lucrativa”.
Mercantilización
Y dejándolo así, sin mayor orientación y encima con beneficios tributarios, no tardaron en aparecer los que ven en la Educación, especialmente la universitaria, la oportunidad de lucrar.
El impacto de esta norma ha sido medido por el II Censo Nacional Universitario 2010, realizado por el Instituto Nacional de Estadísticas e Informática (INEI) y la Asamblea Nacional de Rectores (ANR).
Y como el primer censo se realizó precisamente en 1996, las cifras nos permiten darnos una idea del efecto que introdujo el decreto Fujimorista que convirtió a la Educación en una mercancía. “Desde 1996 (…) se aprecia un aumento notable en las instituciones universitarias a nivel nacional. En el Censo Nacional Universitario 1996 se censaron en el país 57 universidades, casi en igual proporción de universidades públicas y privadas (28 públicas y 29 privadas). En el 2010 se han censado 100 universidades, con un considerable crecimiento de las universidades privadas, éstas ascienden a un total de 65, aumentando en 1.8 veces su número respecto a 1996…”
El número de estudiantes universitarios de pre grado registrados en el 2010 llegaron a 782 mil 979, de los cuales la mayor parte se encuentran en universidades privadas (473 mil 795). Las carreras con mayores alumnos en los últimos años del pre grado son derecho y medicina. Al 2010, se registraron más de 56 mil alumnos de derecho (6to año) y medicina (6to y 7mo) a punto de terminar su carrera.
¿Pero cuál es la calidad de médicos y abogados que se gradúan por miles, incluso en filiales informales de varias universidades privadas que saltando la normatividad vigente instalan su oferta educativa en varias ciudades del país?
Proliferan las universidades privadas en el Perú.
El CONAFUEl Consejo Nacional para la Autorización de Funcionamiento de Universidades (CONAFU), es la entidad rectora para la creación de una nueva universidad. Una vez completado los trámites administrativos, que incluyen la compra de una carpeta, la presentación de un Proyecto de Desarrollo Institucional (PDI), y la designación de una comisión organizadora; el CONAFU da el visto bueno en base a lo establecido en el Decreto Legislativo 882, en la Ley 23733 y en la Ley 26439, mediante una resolución que autoriza provisionalmente el funcionamiento por lo menos durante 5 años, luego de los cuales y varias evaluaciones de por medio, se les ratifica, pasando a depender de la Asamblea Nacional de Rectores (ANR). Cesa la comisión organizadora y se elige a un rector.
En la actualidad hay 25 universidades con autorización provisional bajo la jurisdicción de CONAFU. Entre ellas tenemos: la Universidad Privada de Ica, la Universidad para el Desarrollo Andino, la Universidad Privada de Pucallpa, la Universidad Nacional Tecnológica del Cono Sur de Lima, la Universidad Peruana de Integración Global, y la Universidad Privada Sergio Bernales, entre otras más.
Para poner una universidad, debe haber un promotor. En el caso de las privadas, el promotor puede ser una persona natural o jurídica, y en el caso de las públicas, debe ser una entidad estatal, que normalmente es el Ministerio de Educación. Sin embargo, la Presidencia del Consejo de Ministros de la gestión aprista ha sido promotora de dos universidades: la Universidad Nacional de Barranca, y la Universidad Nacional de la Frontera en Suyana.
El promotor puede escoger si la universidad se organiza en virtud del Decreto Legislativo 882, escogiendo a su vez su forma jurídica entre empresa y asociación sin fines de lucro; o también puede escoger si se construye en base a la vieja ley universitaria, Ley 23733. La mayoría de las universidades nuevas, escogen el Decreto 882 y la forma empresarial, pues ahí se pueden repartir utilidades, gozando además del beneficio tributario mencionado.
Actualmente, la Universidad de Lima está tramitando su cambio de régimen: de la Ley 23733, al Decreto 882, con el fin de poder repartir utilidades.
Debilidad institucionalPara muchos analistas, el CONAFU no tiene mayor fuerza. Incluso habiendo denegado la creación de la Universidad Autónoma de Los Olivos, de carácter municipal, debido a que se encontraba incompatible que fondos públicos se utilicen para crear una universidad privada; la comuna del distrito limeño no encontró mejor manera de sacar la vuelta a CONAFU que promoviendo en el Congreso del periodo anterior una ley de creación.
Pero no solo se saca la vuelta de esa manera. Universidades como Alas Peruanas han logrado ofrecer sus carreras universitarias en varias ciudades a través de la modalidad de “sedes” u “oficinas de enlace”, cuando lo correcto es pedir formalmente la apertura de una filial siguiendo un trámite ante el Consejo de Acreditación, Evaluación y Certificación de la Calidad de la Educación Superior Universitaria (CONEAU), que para otorgarla debe en primer lugar certificar la calidad de la carrera que se ofrece; y hasta el día de hoy, aún CONEAU no ha certificado a ninguna.
Según la propia presidenta de CONAFU, Martha Tapia, la normativa dada en los noventa ha permitido la proliferación de instituciones privadas que solo con demostrar la capacidad de montar una universidad y cumplir con los requisitos organizan una universidad. Es por ello que se requiere de una revisión integral de la normativa que regula la creación y funcionamiento de las casas de estudios superiores.
Mapa de las Universidades con autorización provisional
La ANREn la actualidad, tenemos 77 universidades bajo la jurisdicción de la Asamblea Nacional de Rectores (ANC). Para llegar a allí, las universidades deben por lo menos haber sido evaluadas por CONAFU durante cinco años. Hay universidades que no llegan a pasar la evaluación y son cerradas. Es el caso de la Universidad Virgen Inmaculada que funcionaba en la Av. Brasil, y que no llegó nunca a ingresar a la tutela de la ANR. Cuando eso pasa, los alumnos obtienen facilidades para trasladarse a universidades públicas.
En la ANR se encuentran las universidades más populares del Perú como la San Marcos, la Católica, la Agraria, la Villareal, la UNI, la Garcilaso, la Ricardo Palma, la San Martín, la Cayetano, la Cristóbal de Huamanga, la San Antonio Abad de Cusco, la Nacional del Centro, la de Piura, la de Lima, la Cantuta, etc. Pero en los últimos años, se han venido sumando otras menos conocidas como la Universidad Privada Telesup, la Universidad San Juan Bautista, la Universidad Privada Norbert Wiener, la Universidad Alas Peruanas, entre otras.
En fin, tenemos universidades de sobra. Pero lo que no hay es una política pública que oriente a los estudiantes, que vincule la formación académica y técnica con las necesidades del país, y que apueste por la investigación.
Mientras que muchas de estas instituciones se llenan de dinero y decenas de miles de abogados, médicos, comunicadores, entre otros profesionales, se gradúan sin una adecuada formación y se insertan en un mercado laboral caracterizado por su informalidad, nosotros nos preguntamos ¿a dónde va la universidad peruana?
DetalleEntre el 26 y 28 de octubre se realizará en las instalaciones de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya el simposio: ¿A dónde va la universidad peruana?, donde se analizará la historia de la universidad en el siglo XX, el cisma que sufrió en 1961 la Facultad de Medicina de San Marcos, la aparición subsecuente de la universidad privada de clase media, sus consecuencias, la evolución del número de estudiantes y de universidades, la presencia de la mujer en la Educación superior entre otras claves de esta problemática. Mayor información en: http://www.uarm.edu.pe/universidadperuana
Carlos Alonso BedoyaUnidad de Investigación
martes, 18 de octubre de 2011
Los hijos, la pareja y la comunicación (I)
Publicado: Martes 18 de octubre del 2011 | Hogar | Imprimir | Compartir | 34 Lecturas
Diario La Primera
Diario La Primera
Ahí está ella con sus cuatro años cumplidos, con su mochila al hombro camino al colegio, con una inmensa sonrisa. Te besa antes de cerrar la puerta del coche, y tú satisfecho piensas “no debería haberle gritado tanto para que se vistiese pero siempre ocurre lo mismo. No sé cuándo empezará a vestirse sola, al final lo he hecho todo yo, mientras ella seguía viendo sus dibujos favoritos”.
Al llegar al trabajo, abres el maletero y te das cuenta de que tu hijo de 8 años olvidó el equipo de Educación física. Ahora tendrás que volver al colegio, eso cambia tus planes, no sabes si podrás acabar a tiempo. No recuerdas el horario de tu hijo, te angustia que lo castiguen y piensas “le repito centenares de veces que no sea tan despistado, vive en el desorden, no sé qué hacer”. En este trimestre sus notas han sido mediocres, eso te preocupa y piensas “se acabaron las salidas de fin de semana, esta vez cuando llegue a casa me va a oír”.
Tu jornada laboral ha terminado, vas de regreso a casa, ¿por dónde empezar? Tener un hijo marca un antes y un después en la vida de la pareja. Las necesidades varían, las prioridades se alteran y se hace necesaria una mayor compenetración entre ambos progenitores para lograr un equilibrio de la relación. Ser padres es una experiencia indescriptible, pero es innegable que existen numerosos cambios en los hábitos que ponen a prueba nuestra vida cotidiana; la falta de sueño, el aumento de la irascibilidad, el distanciamiento erótico-sexual, la inclusión momentánea de otras personas, son elementos que pueden alterar el equilibrio familiar.
Las parejas pueden llegar a la conclusión de que tienen diferentes enfoques de cómo ser padres, que pueden entorpecer y dificultar su tarea en cuestiones relativas: si se debe dejar o no llorar solo al bebé, dormirlo en brazos o en la cuna, castigarlo o no por desobedecer, etc. La comunicación es la mejor herramienta para superar estos primeros escollos.
Si los padres olvidan tomar tiempo para hablar entre sí, las pequeñas dificultades desembocarán irremediablemente en conflictos. Es indiscutible que cooperar, negociar y llegar a acuerdos es indispensable para afianzar una relación. La solución de estos pequeños contratiempos marcará la pauta de cómo resolver las primeras desavenencias familiares y cimentará las bases de la futura comunicación entre la pareja. Se trata de ir probando nuevas formas de comunicación y valorar sus efectos. Pero antes pregúntese ¿Qué tipo de comunicación tiene usted con sus hijos?
Psic. Stuart Oblitas
Clínica del Hombre del INPPARESinformes@inppares.org
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