miércoles, 13 de marzo de 2013

La señora que rompía huevos


La señora que rompía huevos

“Como bien sabe el presidente Humala, para hacer una tortilla hay que romper los huevos”.
Hace unas semanas, la alcaldesa de Lima, Susana Villarán, respondió un comentario del jefe Estado referido a su obra en la Costa Verde: “Como bien sabe el presidente Humala, para hacer una tortilla hay que romper los huevos”. La frase fue ridiculizada, como toda acción u omisión que por esos días protagonizara la alcaldesa. Sin embargo, este dicho puede ser el que mejor resuma los activos y pasivos de su gestión.
La alcaldesa se atrevió a romper los huevos en una ciudad que ya parecía una tortilla: batida por un embalado crecimiento económico y revuelta por taras añejas. Lima se modernizaba pero crecía también en congestión y desorden, con una criminalidad boyante y pequeñas organizaciones asentadas por décadas en la frontera de la legalidad. En la ciudad de los Reyes y de los Quispe, chocar con Chocano puede ser muy loable, pero hay que saber esquivar y frenar.
La campaña electoral que la llevó al sillón municipal dejó con sangre en el ojo a un sector que había gobernado el país y la ciudad durante los últimos años. Así, el aparato político estuvo listo y con ganas de hacerle pagar caro, mientras a Villarán no le importó abrirse flancos que afrontó con decisión e impericia, con voluntad y torpeza, con temperamento y sin planificación. La alcaldesa transitó el camino inverso al de Humala: con el transcurrir de su gestión fue sumando enemigos.
Villarán se enfrascó en una batalla ineludible en una ciudad con afanes de modernización. Por un lado, se enfrentó a estos pequeños pero poderosos intereses que se anidan en el sector social que define las elecciones y, paradójicamente, es el leitmotiv de la izquierda: los excluidos. Por otro lado, quiso ser coherente con una de las banderas no solo de su campaña sino de su vida: la lucha contra la corrupción. Pero esto es mucho más fácil decirlo que hacerlo, y ahí también chocó con intereses muy potentes: los silentes de una burocracia amarradora, los de aquellos que añoraban el pasado y los de sus propios compañeros de ruta, cuyas expectativas no siempre sintonizaron con las de la alcaldesa.
Tajadas
La Municipalidad es un botín o un trampolín político, y por eso mismo no hubo tregua ni contemplación desde fuera ni desde dentro, como lo testimonian varios de los 18 gerentes, quienes afirman que algunos mandos medios y secretarias entorpecieron sus gestiones en la primera etapa, generando un carrusel con los papeles y documentos que fácilmente podían demorar dos meses en llegar a sus manos. No es difícil hacerlo si se conocen las armas de la gestión pública para volver lentos los procesos y aguantar los expedientes. A este boicot se unió la inexperiencia de muchos de los gerentes en gestión pública, que se sigue traduciendo en una serie de errores administrativos.
A los corruptos “propios” se les separó en uan, sin contemplaciones. Los regidores de Fuerza Social Luis Valer y Cayo Tito están siendo investigados por promover cobros en un programa de vivienda que no existía. Además, deben estar continuamente bajo la lupa 48 subgerencias, 34 unidades de gestión y una corporación municipal de 14 empresas autónomas que abarca desde los Servicios de Parques de Lima hasta la Caja Metropolitana, pasando por el Parque de las Leyendas.
Actualmente hay varios casos denunciados por la Procuraduría Municipal que están siendo investigados por el Ministerio Público, sin contar con el más sonado que es Comunicore. Uno involucra a Luis Baca Sarmiento, ex gerente de la Empresa Municipal de Saneamiento, quien solicitó 600 mil soles para contratar personal, pero finalmente decidió utilizarlo para pagarse una gratificación de 100 mil, y repartir el resto entre 14 funcionarios. Se le investiga por peculado.
Otro está relacionado con el pésimo manejo de la Caja Municipal que casi termina en quiebra. Esa entidad compró vehículos que luego fueron vendidos a los taxistas —las grandes víctimas—, que han terminado pagando uno de los créditos más caro del mundo. En el año 2008, la Superintendencia de Banca y Seguros observó el tipo, monto y costos del crédito. A pesar de eso, la administración de Castañeda continuó con ese programa.
También se ha descubierto corrupción de segunda monta. En el año 2010 tenemos varios ejemplos. El caso del Parque de las Leyendas es ilustrativo: un grupo de funcionarios alquiló stands a unos comerciantes en ese concurrido lugar. Según el contrato, éstos debían depositar determinados montos que se utilizarían en publicidad para el Parque. Nunca ocurrió.
Y, finalmente, hubo corrupción de ripio a través de servicios que nunca se brindaron. Por ejemplo, se contrató un servicio de funcionamiento y monitoreo del sistema informático por 100 mil soles. Los trabajadores de esa área no supieron que se había instalado, porque nunca se concretó.
(Y como anécdota: se descubrió el presupuesto ejecutado de un baño fantasma que nunca se construyó).
De estos chanchullos medianos y pequeños estuvo lleno el año 2010. ¿Alguien adivina por qué ese año se necesitaba hacer caja?
Manos a la obra
Cuando entró a la Municipalidad, la alcaldesa tenía claro que debía marcar diferencia con su antecesor: un alcalde felicitado por sus obras pero cuestionado por temas de corrupción. Villarán decidió hacer de la transparencia una de las características de su gestión: abrió las puertas a las sesiones municipales y decidió prescindir de organizaciones extragubernamentales para la contratación de obras. De ahora en adelante todo sería por la vía regular, con Organismo Supervisor de las Contrataciones del Estado (OSCE), Contraloría y todo.
La adjudicación de obras es un tema gravitante en toda gestión de gobierno. La experiencia advierte que es ahí donde se gestan las repartijas. Las autoridades tienen dos caminos para realizar las obras: la vía regular o mediante los organismos internacionales.
El conducto regular a veces es regular nomás. Las obras terminan alargándose. Una contratación puede demorarse tres veces más que las realizadas mediante organismos internacionales. La alcaldesa apostó desde el saque por un camino más seguro y transparente, pero también más largo: acabó con la intermediación de organismos internacionales para la licitación, ejecución y supervisión de las obras.
Argumentos le sobraban para tomar esta decisión. El ex alcalde Castañeda Lossio fue investigado por la millonaria suma que le pagó a la OIM (Organización Internacional para las Migraciones) para la supervisión de obras. De acuerdo con el informe realizado por la gestión de Villarán, sus antecesores pagaron una comisión de 3,5 % por cada obra. Fueron 180 las obras encargadas a la OIM que le dejaron una friolera de 43 millones de soles. Los millones que ganó este organismo fueron los mismos que dejó de percibir la Municipalidad.
¿Hubo probidad en la relación con la OIM? Existen muchas sospechas, pero es muy difícil corroborarlas. Estos organismos tienen inmunidad diplomática y no pueden ser auditados. Por eso se dice que son la vía más propicia para la corrupción.
Castañeda Lossio ‘tercerizó’ cuanto pudo, y de esa manera debilitó el aparato municipal. En su gestión se llegó al extremo de usar a los organismos internacionales hasta para alquilar una camioneta. Los mismos juicios se ‘tercerizaban’. Estudios jurídicos como el de Rosario Fernández se beneficiaron con muy buenos pagos por los casos que le llevaban a la Comuna mientras los abogados de planta recibían magros salarios.
Un caso de ‘tercerización’ interesante, que grafica la manera cómo se manejaron las cosas en la anterior gestión, fue el riego de los jardines de la Vía Expresa: se encargó a una empresa privada que lo haga, y a los pocos días de iniciada la gestión de Villarán las plantas se fueron secando. Resultó que hacía siete meses que se había dejado de pagar a la empresa. Pero cuando la gente vio que los pastos tornaban de verde a amarillo, le echaron la culpa a la flamante alcaldesa, con el aliento de los medios de comunicación más influyentes.
La administración de Solidaridad Nacional debilitó la administración edil, de tal manera que casi el 90% de la contratación, ejecución y supervisión de obras fueron ‘tercerizadas’. Así, cuando entró Fuerza Social y tomó la decisión de fortalecer los órganos municipales, se encontraron con que están menguados y deben partir casi de cero. El aprendizaje demora y Villarán nunca se percató de que estaban jugando contra el reloj desde el primer día.
La decisión de la alcaldesa no fue adoptada a tontas y a locas: se trata de una corriente presente en la administración pública que considera que los organismos gubernamentales no pueden ‘tercerizar’ sus responsabilidades. El 2008, incluso el Estado, a raíz del caso de los “petroaudios”, restringió las funciones que podían encargarse a los organismos internacionales.
Prado bombardeadoDe todos los gerentes municipales, el más expuesto mediáticamente y el más controversial ha sido Gabriel Prado, brazo derecho de Susana Villarán y del que ella no estuvo dispuesta a prescindir, a pesar del bombardeo que pedía su cabeza. Prado fue uno de los jóvenes fundadores del partido Fuerza Social y ha acompañado a Villarán en mil y un avatares políticos y laborales, siendo un reconocido experto en seguridad ciudadana.
El cargamontón decreció con el salomónico recambio de Prado de la Gerencia de Seguridad Ciudadana a la de EMAPE, en enero de este año, cargo en el que duró un mes y al que renunció cuando lo administrativo se le fue de las manos: presentó ante la prensa unos carros de Serenazgo con luces y circulinas alquiladas, pero sin placas ni documentos en regla que les permitieran movilizarse. En este caso no ha habido ni delito ni corrupción. Se trata de uno más de esos errores administrativos que les saben a bocado de cardenal a los adversarios de Villarán.
Prado no solo “estuvo pedido” por la oposición revocadora, sino también por la crema y nata del lumpenaje. Desde la turbulenta intervención en La Parada debe andar con seguridad: las amenazas de muerte que recibía han disminuido, pero no han parado. Tiene 23 procesos abiertos por grupos de mayoristas y minoristas que lo acusan de impedirles el derecho al trabajo, y por agentes de seguridad que lo han demandado por abuso de autoridad.
El aparato político estuvo listo y con ganas de hacerle pagar caro, mientras a Villarán no le importó abrirse flancos que afrontó con decisión e impericia, con temperamento y sin planificación. La alcaldesa transitó el camino inverso al de Humala: con el transcurrir de su gestión fue sumando enemigos.
CrashLa dicotomía caos versus control fue estupenda en la serie del Súper Agente 86, y muchos ven el problema del transporte en la capital con esos mismos lentes. Pero acá la realidad es distinta: ni buenos ni malos, solo intereses. Lo extraño sería que los transportistas acepten de buena gana un proceso que va a trastocar su estilo de vida y de negocio.
Es un error pensar en este sector como un grupo homogéneo. Hay al menos tres grupos, y ya con esto estamos generalizando: los dueños de las rutas, los propietarios de los carros y los trabajadores (choferes y cobradores).
Los dueños de las rutas ganan sentados, y no precisamente en el timón. Constituyen empresas que en buena cuenta son cascarones. Solo tienen nombre, razón social y un local (donde a veces ni siquiera guardan sus carros). No necesitan tener una sola combi. Ellos les cobran a los propietarios de los medios de transporte por cada vuelta que realizan.
Esta situación absurda (empresarios sin empresa) se originó durante el gobierno de Fujimori, quien como una forma de compensar a los despedidos —producto de la nueva política económica— liberalizó el mercado de rutas, de carros y de labores.
Los propietarios de los buses (o combis o custers) son el otro sector que sostiene la pirámide. Ellos solo son responsables del carro. Se los alquilan a los trabajadores y responden por las multas. Ellos ganan parados.
Los trabajadores, a su vez, son la base de un triángulo y los que menos se benefician en el reparto. Ganan día por día, vuelta por vuelta, pasajero por pasajero y centavo por centavo. Cuando un chofer se adelanta intempestivamente por un pasajero, o se queda parado 10 minutos en el paradero o, por el contrario, le mete 80 km/h cuando el cartelito le indica un máximo de 60, no lo hace ni por desconocimiento ni por adrenalina ni por maleducado. Lo hace porque el conjunto de esos centavos que le ganará a su colega será su plusvalía. Se trata de un sistema perverso, pero sistema al fin: con reglas y costumbres.
La gestión edil se concentró en convencer a los transportistas de que la Reforma no solo era inevitable, sino además buena. Lo primero lo entendieron perfectamente y empezaron a sabotearla; lo segundo lo entendieron pocos y mal. El asunto tuvo un capítulo dramático: Julio Rau Rau, el empresario transportista que se paseó por los programas de moda bailando al lado de Gustavo Guerra García, se sintió traicionado. En los tiempos del baile, Rau Rau no se imaginaba que estaba apoyando a quien le iba a malograr el negocio. Guerra García sintió una sensación similar. Creyó que el baile significaba comunión con un proyecto que al parecer no había sabido explicar muy bien.
La Municipalidad se olvidó de los protagonistas: los usuarios. Error. De Norte a Sur, la gente clama por un cambio; tanto es así que los cobradores son blanco de su odio. Pero odiar al cobrador y querer un mejor transporte no significa abrazar y valorar una reforma.
A dos años de la gestión Villarán el usuario no percibe los frutos de la Reforma, salvo la renovación de la flota de algunos buses y el ordenamiento de algunas arterias como Abancay. Esto no significa que no se haya avanzado. El proceso lo están dirigiendo los mejores expertos que tiene el país en la materia. Todo cambio, para ser perdurable, demanda tiempo. (¿Pero cómo se le explica eso a la gente?)
Con la Reforma los choferes y cobradores tendrán un salario fijo, acceso a seguro y un límite de horas de trabajo que podrán ser revertidos en descanso y familia. La contraparte es que su sueldo lo verán 30 días después (lo cual les desbarata su economía de ganancia cotidiana)  mochado por seguro médico y AFP; y el límite de horas de trabajo les impedirá tener una ganancia extra. Con eso el entusiasmo cobra un matiz aguafiestero y el conflicto se torna inevitable. Respecto a los propietarios de rutas y de buses, la mayoría de este sector se la tiene jurada a una alcaldesa que les cerró el quiosco.
Hampones de chaira y de formulario
La idea de La Parada romántica de 1945, el último puerto de los camiones provenientes de las provincias, el punto de reunión de los camioneros, la parada obligada para tomar un caldo de gallina que calma la tranca asesina (como cantaba el carreta Jorge Pérez); o la de Víctor Humareda, que creía que las prostitutas de su barrio eran mejores que las parisinas, y que las calles que rodeaban el Hotel Lima eran acogedoras y limpias, mientras que en realidad ya eran una tierra arrasada por las ratas y el hampa, en la que gobierna hasta ahora la banda de Los Malditos de La Parada. Se trataba de una zona altamente peligrosa, de la que salieron los reyes de la papa, a quienes no les quedaba otra que convivir con las mafias que se enriquecían cobrándoles cupos.
Ejemplo: Un camión que traía cebollas de Majes debía hacer una serie de pagos antes de descargarlas. Un grupo de hampones manejaba el sistema de seguridad de La Parada que “chalequeaba” a los camioneros desde que ingresaban al mercado, cuando estibaban y desestibaban, hasta que entregaban el producto al comerciante. Así funcionaba el primer mercado mayorista del Perú, que abastecía a 350 mercados de Lima utilizando a menores de edad que cargaban hasta 100 kilos bajo sus hombros. En la fecha de la intervención había 2.500 carretilleros y llegaban 600 camiones cada día.
La asociación que controlaba el negocio está conformada por 30 personas, y es dirigida por dos taytas (ex convictos de Lurigancho) que diariamente reunían 3.000 soles en coimas. Por el momento se ha roto el núcleo del sistema, pero nadie puede predecir hasta cuándo, porque la recomposición de las mafias es veloz.
El rechazo emocional que ha producido esta intervención se maneja en clave simbólica: se ha violentado un lugar que es parte de la nueva Lima, el lugar de los migrantes. Una vendedora de helados manifestó: “Susana tiene que rendirse”. Ello implica que se acerque a conversar con ellos y que se disculpe con los deudos de las víctimas.
Se ha afectado a 1.200 minoristas, a quienes se les ha prometido un mercado en óptimas condiciones en la Tierra Prometida, en Santa Anita. Se ha afectado a los vecinos que iban a hacer el mercado con 2 soles, a las mujeres que venden la chauchilla (la sobra de la sobra). Y, por el otro lado, han sido perjudicados los traficantes de mujeres y niños de la red de bares y cantinas que funcionan en los alrededores, así como los vendedores de alcohol rectificado.
Otras ingratas tareas de cierres y desalojos se han sucedido en el espacio del Cercado de Lima, un universo súper poblado donde viven 250 mil personas, y que además está atiborrado por el ir y venir de 3 millones de transeúntes. En el medio del movimiento se encuentra el Mercado Central, con sus laberínticas galerías que son una bomba de tiempo.
Unas cuadras más allá, en una enorme hoyada producida por la construcción de un edificio que quedó paralizada, se encuentra El Hueco, un centro comercial que desde hace 28 años está en proyecto de construcción con plazos siempre vencidos. Solo cuenta con dos escaleras de salida: un embudo de la muerte tomando en cuenta que en la hora pico el espacio soporta a 1.800 personas.
El Hueco ha evadido todos los controles, sus extinguidores están inoperativos (o no habidos), no cuenta con detectores de humo, sus instalaciones eléctricas están sobrecargadas, sus estructuras metálicas son inestables y en las columnas de concreto resaltan fisuras de formas caprichosas. Y así, precario e inseguro como ninguno, es el emporio de la música pirata, de los zapatos con yaya, de los útiles escolares reciclados, de las medicinas bamba.
La última intervención de la Municipalidad se realizó en octubre del año pasado, previa ronda de negociaciones con la asociación, conformada por alrededor de 1.500 socios, todos comerciantes con pasado ambulante. En esa oportunidad se les ordenó que construyeran cuatro salidas, que pusieran extintores y establecieran las vías de evacuación. Después de un proceso de convencimiento, seguido por una clausura de dos meses en la que levantaron las observaciones, el centro comercial reabrió en medio de celebraciones con bandas de música y aplausos para la autoridad municipal.
¿Cómo así este socavón en medio de la avenida Abancay ha pasado controles y evadido cierres durante casi 30 años? La respuesta está en las “bolsas” que se les reparten a los funcionarios del Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI). Como es sabido, para que un establecimiento comercial funcione tiene que tener un certificado de Defensa Civil. Los inspectores de ese organismo trabajan en coordinación con los agentes municipales que otorgan las licencias de funcionamiento. Se vuelven omnipotentes y todopoderosos y, como no hay una estandarización en las normas, las aplican de acuerdo con su criterio (o conveniencia).
Señalan las fallas y ponen un plazo para levantar las observaciones. En el intermedio, lo que ocurre es que el inspector le propone al angustiado negociante el nombre de una empresa que lo ayudará a levantar todas las observaciones. Y ¡oh sorpresa!, esa empresa es de algún socio, familiar o amigo cercano. A esto hay que añadir la coima directa que es solicitada por alguno de los técnicos encargados de la señalización o de la electricidad.
El último eslabón de la corrupción está en el servicio de Serenazgo y la coima de a sol. En la primera etapa fueron despedidos un promedio de 20 serenos cada mes, cuando la Gerencia descubrió que la corrupción era un sistema que también funciona a cuentagotas. Cada uno de ellos hacía “su bolsita” con el sol que le daba la vendedora de chicha, la de peluches o la de humitas para que se hiciera de la vista gorda. Los despedidos conforman otro grupo que se la tiene jurada a la actual administración.
***
La situación para los activistas y patrocinadores del “No” es difícil. Las ideas sembradas por los revocadores desde el día siguiente de la victoria de Susana se han enraizado en buena parte de la población capitalina. La batalla se le presenta cuesta arriba, pero aún no está perdida, y nada está definido todavía. Pase lo que pase este 17 de marzo, la alcaldesa no debe desesperarse. Lo que hoy es miel mañana es hiel, y viceversa. Es mucho lo que Villarán podría capitalizar en caso de derrota. En caso de victoria, le tendrá que dar trámite a mucho de lo que hoy está transando. Nada termina en marzo.

SUSANA Y SU GESTIÓN/ Alfredo Stecher


lunes, 11 de marzo de 2013

SUSANA Y SU GESTIÓN/ Alfredo Stecher

Luis Tudela, abogado del Sí a la revocatoria, ha señalado que “de acuerdo con la ley, si a mí me cayó mal, simplemente pido su revocación, no necesito decir por qué la voy a revocar”.
Si esto no es absurdo y antidemocrático …
Es evidente que a gente así no le importa en absoluto que su éxito significaría un fracaso para Lima, con parálisis de las inversiones, y que la mera realización de la convocatoria es un enorme despilfarro de nuestros escasos recursos.
Nuestra alcaldesa, Susana Villarán, ha dado hace poco una entrevista a la destacada revista IDL, que expresa lo correcto de su conducta y, a mi juicio, evidencia que ella está cambiando para bien en algunos aspectos que yo cuestionaba en mi fuero interno, sin dejar de sentir un profundo respeto por su integridad, su autenticidad, su ética de trabajo y dedicación al gobierno municipal y su contagioso optimismo, a pesar de los evidentes errores y algunas actitudes y opiniones irritantes. Me parece que lo de la revocatoria la ha sacudido y el apoyo de Lourdes Flores con el PPC, de Somos Perú y de AP, así como de muchas personalidades, le ha mostrado que es posible - y necesaria - una política de frente amplio de centro, que celebro y propugno.
Lo más peligroso para un país, en particular también para el nuestro, son los extremismos. Por eso es importante afianzar la democracia y, para ello, que logremos orientar hacia una posición de centro progresista y responsable a las personas y fuerzas políticas dispuestas a eso. Eso, por el lado de la izquierda, incluso ayuda a encauzar hacia carriles de nuestro sistema político a personas con razón desencantadas de la dura realidad que les toca vivir y evitar que apoyen a fuerzas políticas radicales más peligrosas, y, por el lado de la derecha, contribuye a que dejen de confiar ciegamente en el mercado y dejen de ver prioritariamente en la represión la respuesta a las demandas sociales.
En las elecciones yo estuve en contra de nuestro ahora presidente Humala, y lo manifesté en este blog, justamente por posiciones que considero retrógradas, a pesar de su envoltura progresista, y desconfié del positivo cambio expresado en la hoja de ruta. Pero luego he reconocido que se ha rectificado. Ojalá le dure. En el caso de Susana se puede confiar en que cree lo que dice, así como en su honestidad e inteligencia, y eso es un gran plus.
Una evidencia práctica del cambio de Susana, de trascendencia histórica para nuestra ciudad, que creo estimulada por el sacudón revocatorio, son la puesta en funcionamiento del mercado mayorista, clave para hacer más eficiente nuestro sistema de comercialización de productos perecibles y abaratarlos, postergada medio siglo por gobiernos municipales coludidos o pusilánimes, su mejora del transporte público y ordenamiento del servicio de taxis y su decisión de recurrir a la inversión privada en grandes obras de conexión vial, por US $ 2400 millones, con la seguridad además de que no serán motivo de grandes coimas, que ella tratará de evitar. Susana está combatiendo la corrupción en la Municipalidad enfrentándose y castigando incluso a partidarios suyos, algo inusual en la política criolla - y muy saludable como ejemplo.
Como señala el columnista Augusto Álvarez Rodrich, basado en resultados de un estudio publicados en la revista Poder, los primeros dos años de la gestión municipal de Susana, inicialmente siempre algo lentos, comparan muy favorablemente con los dos primeros años de sus antecesores.
Sería bueno para Lima que la revocatoria fracasara, pero, gane o pierda, serán positivos para nuestro país la rectificación ideológica y el realineamiento político que se están gestando.
Un buen referente es lo positivo que han sido, por ejemplo, para el Brasil (y toda América Latina) la conducción de Lula y de Rousseff (ex guerrillera) y para Chile la izquierda radical compartiendo el poder en la Concertación. Son también fuerzas de izquierda las que han contribuido a reorientar a Humala.
Susana evoca su participación en el grupo de los cívicos, señalando que, como mujer de izquierda liberada, con espíritu de concertación y diálogo, comparte con una derecha liberal una visión de democracia, y que lo que le da estabilidad a un país es tener izquierdas democráticas y derechas democráticas – y que se entiendan y cooperen, o al menos respeten, agrego yo.
Destaco de la entrevista el que los acuerdos hayan sido unánimes o hayan sido adoptados por mayoría en el Concejo Metropolitano, por ejemplo, en la reforma del transporte, que cambia el sistema de comisionista-afiliador por uno empresarial. Esto evidencia su voluntad de buscar una convergencia entre capacidades e iniciativas municipales y empresariales, lo que se ha expresado también en su viaje a Nueva York, con Pablo Secada, regidor del PPC, con el fin de explorar el mercado de bonos para poder emitir bonos sobre la base de la solidez financiera que tiene Lima y superar así la estrechez de su presupuesto, enteramente autofinanciado. Nos recuerda que, a igual número de habitantes, Lima tiene un presupuesto catorce veces menor que Bogotá. ¡Increíble!
Susana acepta haber cometido errores, algunos, creo, importantes, tanto por un sesgo ideológico como también por algo de ingenuidad, que ella reconoce, y por una espontaneidad no siempre atinada, pero los está superando, da la cara y ha mostrado ser innovadora e intrépida en la búsqueda de caminos de progreso con mayor equidad para nuestra ciudad.
En su reciente pronunciamiento público Susana expresa un solemne compromiso con un nuevo rumbo, de una gestión municipal de ancha base, sellado como juramento de una mujer de palabra. Le creo y nos deseo éxito.
Ojalá gane la campaña del No, enriquecida ahora con un mensaje más alegre y divertido, como el de la histórica campaña del No a la dictadura en Chile, cuyo triunfo abrió allá el fértil camino de la democracia, con 20 años de gobierno de la Concertación de centro - izquierda, seguidos por ya dos años de la Alianza de centro – derecha, también socialmente responsable.
Estemos o no de acuerdo con Susana,
por Lima y por la democracia,
¡contribuyamos a que gane el No!

lunes, 11 de marzo de 2013

“MARCO TULIO USA LOS SISTEMAS DE GOEBBELS, DEL NAZISMO, EL 'MIENTE, MIENTE QUE ALGO QUEDA'”


“MARCO TULIO USA LOS SISTEMAS DE GOEBBELS, DEL NAZISMO, EL 'MIENTE, MIENTE QUE ALGO QUEDA'”

salomon lerner ghitis bibliotecaSalomón Lerner. Ex presidente del Consejo de Ministros, encargado del grupo de Unasur para la situación en Paraguay, ex presidente de Cofide, fundador y propulsor del grupo Fuerza Ciudadana, empresario y amigo de la pareja presidencial.
Salomón Lerner ha roto un compromiso. Uno que hizo con su grupo Fuerza Ciudadana de no dar declaraciones políticas mientras presida el grupo de Unasur que acompaña el proceso electoral en Paraguay. La causa lo amerita, dice. Y metido con zapatos y todo en esa causa llamada 'No' lo encontramos en su oficina.

-Usted ha estado muy cerca de Susana Villarán en los últimos meses. ¿Cómo debemos entender esas lágrimas de las últimas horas? ¿Como una despedida?

No, ha sido un momento de emotividad... Ella está haciendo un llamado muy amplio de una calidad humana tremenda para gobernar en conjunto con todas las fuerzas políticas. Ella cree que Lima es para todos los limeños. No es para un grupo sectario de Lima que quiere hacer las cosas.

-Son días muy duros para la alcaldesa de Lima.

Claro que sí, son días muy duros para todos. Para ella en especial, por supuesto. Debe ser uno de los momentos políticos más difíciles para Susana. Pero son días de un trabajo muy fuerte también, de intentar llegar a la gente, a un pueblo que creemos que ha sido engañado en esta campaña con un 'miente, miente que algo queda'. Cómo se va a poner en un spot a favor del Sí que Susana Villarán va a traer el caos, el vandalismo... Son ellos quienes desde un inicio han querido el caos de Lima, porque desde que Susana salió elegida comenzaron a pedir firmas para revocarla. Nunca la dejaron trabajar. Este no es un problema de una buena gestión o no, sino que simplemente nunca la han querido aceptar como alcaldesa de Lima.

-¿Cuál fue el gran pecado de Susana para que no la acepten como alcaldesa?

Yo diría que se enfrentó a elementos que quedaron de una gestión en la que no hubo la mayor transparencia posible. Enfrentó a esos elementos que ocasionaban el caos del transporte en Lima, por ejemplo, a los que manejaban el caos de la provisión de los alimentos en los mercados mayoristas. Se enfrentó a elementos que dejaron una gestión con cuentas no muy claras como la Caja Municipal, como el asunto de Comunicore que todo el mundo conoce. Todos estos elementos confluyeron para no permitirle que siga trabajando en su gestión. Como ella misma dice en su misiva a los ciudadanos de Lima, creo que también hubo errores de gestión que se están rectificando, pero no le ha temblado la mano cuando se ha tenido que sacar a un regidor o funcionario de la municipalidad.

-¿Decir que el gran pecado de Susana fue enfrentarse a la corrupción o irregularidades que dejó la gestión de Castañeda Lossio no es sobreestimarlo?

Yo no diría de Castañeda solo, a pesar de que su partido ha dicho que está a favor de la revocatoria. También están quienes han creído siempre en intereses particulares de Lima, proveedores, operadores, que han manejado las cosas sin transparencia. Hablo también de esa confluencia de picarones, vivos y criollos que siempre han existido y que en una gestión transparente, como la de Susana, no caben.

-Hoy (jueves) la alcaldesa hizo una dura autocrítica, pero en casi toda la campaña se le ha tildado de soberbia...

Pero justamente esta es una demostración de que no hay soberbia, de que no hay ningún tipo de autodeterminación de que ella es la única que puede hacer las cosas. Ha aceptado que ha tenido errores y que se van a corregir; está haciendo un llamado a todos los grupos políticos que están hoy día en la campaña. Excepto dos grupos políticos, los otros grupos inscritos oficialmente como partidos legales en el país están apoyándola...

-Pero estamos hablando de un reconocimiento que llega al cierre de una campaña, a diez días del proceso de revocación. Hace poco más de un mes, en una entrevista televisiva, se le pidió hacer esta autocrítica y la alcaldesa no la hizo.

Podría haberlo hecho antes, pero lo ha hecho ahora. Creo que ha demostrado que es una persona inteligente, que escucha.

-¿No hubiera sido estratégico que la alcaldesa se presente en la llamada exposición de motivos para la revocatoria?

No, porque creo que quienes deben defenderla son otros. Quienes deben defenderla son quienes creen que ella debe continuar en el poder. Creo que hay otras personas que han apostado por que Lima debe continuar; me parece que es oportuno que vayan al debate las personas que no son directamente revocadas.

-Hubiera sido una gran sorpresa para los limeños...

Y para qué nos adelantamos, si de repente Susana va a ir el domingo (hoy).

-¿Hay esa posibilidad?

No, digo, nada más. Si Castañeda fuera, seguro que ella estaría en el debate. No es por subestimar, pero ¿tendrán algún nivel los revocadores para debatir con altura? Eso cuando el principal revocador ha insultado al género femenino...

-¿Hubiera sido bajar de nivel que la alcaldesa debata con Marco Tulio?

Pero este señor, este ciudadano, le ha dicho a la alcaldesa que es una incapaz sin juzgar su gestión, sino simplemente porque le da la gana de decirlo. Es decir, es un señor que usa los sistemas de Goebbels, de la época del nazismo, el 'miente, miente que algo queda'. Ha intentado rebajarla en su condición de mujer con lo que él ha expresado. Ha llevado una campaña llena de mentiras, decir el ridículo de que han gastado solo 10 mil soles cuando se ven todos los carros y todos los postes pintados por la carretera. Eso es querer tomarle el pelo a toda la ciudadanía de Lima.

-¿Podría entonces dar la sorpresa el domingo (hoy) Susana Villarán?

Eso se tendrá que decidir en la estrategia política de la campaña. Pero eso se decide creo que al final. Tendremos que pedirle al señor Castañeda que se presente.

-¿El debate debería ser entre Villarán y Castañeda?

Sería muy interesante, porque él es el que se supone que podría ser el candidato posterior a tomar las riendas de la ciudad. Es lo que suponemos. Si están trabajando para él, entonces que hable. Que deje de ser mudo.

-Dentro de esa estrategia del 'miente, miente' que usted señala, ¿cuáles serían las tres mentiras más grandes del 'Sí'?

La primera, decir que este gobierno municipal no tiene planes ni hace obras. La Municipalidad de Lima ha enseñado a la ciudadanía que en dos años puede ser más rápida y más ágil la inversión que los grupos privados. Hoy día hay una inversión de casi 4 mil millones de dólares en todos los proyectos que hay en Lima con grupos privados, extranjeros o nacionales. Esa es la mejor prueba de que todo lo que dicen no tiene un asidero real.

-¿Cuáles serían las otras grandes mentiras?

Una segunda es aquella de confundir a la gente sobre el vandalismo de La Parada, que fue una actuación de quienes querían defender el statu quo, y tratar de ponerlo en un spot. O el tratar de hacernos creer que han hecho una campaña con diez mil soles. Nos quieren tomar el pelo...

-Ha dicho que el Apra y Solidaridad Nacional (SN) quieren adelantar el escenario político electoral del 2016 al 2013...

Son los únicos que apoyan el 'Sí'. Hay gremios o empresarios particulares, como el señor Roque Benavides, que es uno de los primeros multimillonarios del Perú. Con eso nos damos cuenta de que el 'Sí' no es de los pobres sino de los más ricos del Perú.

-Dicen que los empresarios amigos de Alan son los que están por el 'Sí'.

No sé si los empresarios amigos de Alan, pero sí los empresarios amigos de la política y que salen a decir cosas en un momento dado. Parece que son los multimillonarios los que quieren el caos, el vandalismo. Quizá son los mismos que se equivocaron en Conga, en Yanacocha, gente que siempre actúa en contra de la corriente democrática y la corriente que quiere el consenso.

-Si el Apra y SN quieren adelantar el escenario del 2016, ¿coincide en que un triunfo del 'Sí' fortalecería la figura de Alan García?

No, creo que sería un triunfo de la desinformación del pueblo limeño y de la propaganda mentirosa. Eso es parte de ese populismo que se está tratando de hacer sobre todo en los sectores más pobres de Lima.

-Pero el Apra no perdería la oportunidad de jalar agua para su molino.

También, también... yo no entiendo por qué el Apra intervino en este proceso. El Apra estaba muy calladito hasta hace unos meses y ahora ha querido subirse al coche sin pagar pasaje. Ojalá que llegue a buen término su buen viaje.

-¿Qué tan cierto considera aquello de que un fracaso de Villarán sería la constatación de que la izquierda no sabe gobernar?

No, ella ha trabajado con todos los grupos políticos dentro del municipio. No hay un sectarismo de ella ni de Fuerza Social. Ella ha trabajado con todos los regidores y los planes fueron aprobados por mayoría. Dicho esto, las fuerzas políticas que la apoyan, excepto SN y el Apra, están con ella porque está cumpliendo ese gobierno, y hay un nuevo ofrecimiento de seguir trabajando con la derecha, la izquierda y el centro. En el gobierno de Susana no hay una ideología.

-Este llamado a un gobierno de ancha base tiene la firma de Luis Favre. Es una propuesta similar a la que hizo Ollanta Humala en la segunda vuelta del 2011.

Yo diría que es el Comité de Campaña el que trabajó todo esto con la asesoría de Luis Fravre, lógicamente.

-Pero él es un protagonista más de la campaña del 'No'.

Él no es protagonista, él da sus ideas, él aporta su experiencia, y hay un grupo de campaña que trabaja muy cercanamente con Susana y ellos son los que analizan y toman las decisiones.

-Diariamente Favre hace comentarios e interpretaciones en su cuenta de Twitter, por ejemplo.

Esa es su opinión. Pero hay un Comité de Campaña y pueden discrepar, incluso.

-¿No tiene la voz decisiva?

No, la voz cantante la tiene Susana y su comité, con su equipo de asesores.

-Se ha revelado que usted es uno de los financistas más importantes de la campaña del 'No'. ¿Por qué tanto misterio al respecto?

No, no. No hay ningún misterio. Todo está sobre la mesa transparentemente. Lo que ocurre es que hay una campaña y una estrategia. Por ejemplo, nosotros vamos a hacer el martes una exposición de arte en la que habrá alrededor de 20 o 22 cuadros obsequiados por artistas como Gerardo Chávez, Quintanilla, Tola, y que significará un gran ingreso; seguimos con las cenas la próxima semana, tendremos conciertos populares, estamos trabajando con los partidos políticos e incluso hay un comité de Amigos de Lima en el exterior que está enviando dinero. De todo eso se hará un buen informe para desvirtuar cualquier acusación de que no se ha sido transparente con la parte financiera.

-Por lo pronto habría que aceptar que los "Amigos de Lima" han sido generosos. No se puede decir que esta sea una campaña austera.
No, no. Claro, hay gastos y, como te digo, todo esto se trabaja con transparencia y en su momento saldrán las cifras y todo el mundo las va a conocer.

-Como ex premier, ¿qué piensa de todo este tema de la seguridad, el renunciante director de la Policía y el posible interpelado ministro del Interior? Raúl Salazar renunció y dice que hubo una campaña en su contra, que no es que estuviera haciendo las cosas mal..

No, le faltaba liderazgo y realizar una serie de reformas muy importantes en la policía; le faltaba defender el fuero policial. Creo, por ejemplo, que la policía debía tener los aumentos y remuneraciones debidas, además del equipamiento necesario. Tampoco se le dota de los elementos de inteligencia que requieren. Acaba (Salazar) de hacer tabla rasa de cerca de 20 hombres de inteligencia... Algo estaba pasando, no estaban bien las cosas.

-El titular del sector, sin embargo, es Wilfredo Pedraza. ¿Debe seguir o no en el cargo?

A Pedraza yo lo tengo en el mejor de los conceptos: una persona honesta y trabajadora que conoce el sector. Ojalá que estuviera bien acompañado por hombres de la Policía, que los hay: que defiendan a su institución, que quieran a su institución.

-¿Hasta ahora no lo ha estado?

Me parece que no ha estado acompañado de las personas más adecuadas y espero que ahora sepa escoger bien a los hombres que puedan llevar adelante las reformas que se requiere.

-Si cae Pedraza, serían cinco ministros del Interior en menos de dos años. ¿Hay incapacidad gubernamental, falta de cuadros o malas decisiones presidenciales?

De todo un poco, y probablemente es que hay un desconocimiento de la capacidad que puede tener alguien para desempeñar un puesto. En el Ministerio del Interior hubo gente que no tenía el manejo más adecuado o democrático...

-¿Se refiere a Óscar Valdés?

Sí, sí, definitivamente, y creo que ahí se perdieron varios meses... Valdés puso en la Policía a una persona muy allegada a él que tampoco dio resultados.

-Pero el presidente Humala no deja de tener responsabilidad. Él se comprometió con el tema durante la campaña electoral. Una vez en el poder, instaló el Consejo de Seguridad Nacional y luego se olvidó del asunto.

No. Sigue habiendo el liderazgo y ahora recae en el primer ministro, en el ministro del Interior, en los municipios, en la Dirección Nacional de la Policía. El presidente por supuesto que está preocupado del tema e imagino que le debe dedicar muchas horas de su trabajo, pero no es el único tema que tiene que ver. Entonces, él delega. Él ha comandado pero no puede operar todo el tiempo. Quizá ahora debe darle los toques más fuertes para impulsar un poco el tema y lograr la tranquilidad de los ciudadanos.

-Mencionó a Óscar Valdés, quien lo sucedió en el premierato. ¿La forma tan abrupta en la que el presidente Humala hizo ese cambio no resquebrajó la amistad que tienen?

No. Mire, yo consideré que era momento de retirarme y eso lo conversé con el presidente, que tenía una direccionalidad del manejo del gobierno en el cual los conflictos sociales debían resolverse de una manera diferente a la que nosotros planteamos. Ahora, después de seis meses, eso ha regresado a ser como antes, y eso me parece positivo para la democracia. Ese fue uno de los factores. Pero también el compromiso de acompañamiento al presidente era temporal. Yo soy un empresario que por primera vez asumió una función pública y lo hice con el mejor agrado, pero cuando vi que las condiciones no eran las más adecuadas pedí mi salida al presidente.

-¿El presidente le sigue pidiendo consejo?

Yo estoy en un tema de Unasur...

-Pero sigue conversando con él...

Muy poco, no tenemos chance muchas veces. Pero yo le tengo mucho aprecio y, cuando tenemos la oportunidad, ahí estamos, porque la amistad sigue siendo parte de nuestra relación.

-Tomando en cuenta esa cercanía, ¿cree que le debemos creer a Nadine cuando dice que no está en su agenda postular a la presidencia?

Cien por ciento que no está en su agenda en este momento.

-En este momento, jueves 7 de marzo. Pero podría estarlo luego.

Así es, ella está dedicándose al tema de la inclusión social, viajando constantemente por hacer una labor que complemente la del presidente de la República.

-No está en su agenda ahora, pero podría estar en el futuro...

Eso lo decidirá el tiempo, pero creo que también el propio presidente Humala.

-¿Por qué Humala?

Porque imagino que evaluará si ello es conveniente, de acuerdo con cómo termine el gobierno. Tendrían que hacer el análisis de qué podría pasar en cinco años de un eventual gobierno de Nadine, porque seguro luego él va a querer regresar y tendría que ver si puede pasar algo que ponga en riesgo ese posible regreso. Entonces, el que va a tomar la decisión del riesgo de la candidatura de Nadine creo que será Ollanta.

-¿El presidente Humala tiene un proyecto que va más allá de un mandato?

Como hombre joven, por qué no. Pueden ser 15 años. Primero él, luego Nadine y finalmente Ollanta.

-¿Eso no iría en contra de la alternancia de poder?

No quiero entrar en asuntos legales, pero si Humala hace un buen gobierno tendría todo el derecho para postular a un segundo mandato.

¿QUIÉNES SON LOS REVOCADORES Y QUÉ PRETENDEN?


¿QUIÉNES SON LOS REVOCADORES Y QUÉ PRETENDEN?

alberto adrianzen 01Por: Alberto Adrianzén
Se equivoca quien piensa que el próximo proceso revocatorio se definirá en razón de si estamos ante una alcaldesa y un grupo de concejales eficientes o si más bien, son autoridades incapaces: Susana Villarán y sus regidores, más allá de errores o equivocaciones, han demostrado un mejor manejo del gobierno municipal que el de su predecesor inmediato, Luis Castañeda.

Mientras que el nivel de ejecución de inversiones de la Municipalidad Metropolitana de Lima durante el primer año de gestión de Castañeda, el 2003, llegó al 37.5% del total del presupuesto, en el mismo periodo, el de Susana Villarán alcanzó el 53.0%. Algo similar ocurre en el segundo año: Castañeda invierte el 40.4% y Villarán el 67.0%. En el rubro ingresos tributarios también gana Villarán. Mientras Castañeda recauda en su último año de gestión, es decir, luego de ochos años, 699 millones de nuevos soles, Villarán alcanza, solo durante el primer año, 849 millones.

Además la alcaldesa ha emprendido importantes reformas como las del transporte y el comercio mayorista, que durante sus ocho años de gestión, Castañeda escabulló. Las diferencias entre ambos son notables y demuestran que la campaña contra la supuesta ineficiencia de la actual administración solo es parte de una estrategia mayor que tiene otras razones. A los revocadores, en verdad, poco o nada les preocupa el futuro de Lima.

En realidad, estamos frente a una coalición que agrupa a dos sectores: a) políticos corruptos y mafias organizadas, y b) sectores de derecha autoritarios ligados a los grandes intereses económicos. Que hoy Roque Benavides, amigo de Alan García, llame la atención a la Confiep por oponerse a la revocación de la alcaldesa Villarán; que Francisco Tudela, connotado Fujimorista, desempolve viejos argumentos de la época de la guerra fría para atacar la actual gestión municipal; o que sean las mafias que dominan, formalmente, ciertos gremios de los transportistas los principales opositores de Susana Villarán, son buenos ejemplos del nivel de entendimientos entre estos sectores.

Es una alianza política entre apristas, Fujimoristas, algunos grandes empresarios, sectores mediáticos y "solidarios" (Solidaridad Nacional), algunos alcaldes distritales que buscan la reelección, y que tiene como una de sus bases sociales de apoyo a las mafias organizadas en Lima. Un primer acuerdo es que Luis Castañeda sea el futuro alcalde de Lima de esta alianza política.

El objetivo no es otro que limpiar el camino para que en las próximas elecciones presidenciales de 2016, en un contexto en el que no existan peligros ni sorpresas, ambos grupos puedan competir electoralmente y disputar quién representará políticamente los grandes intereses económicos en este país.

En última instancia, es evitar un escenario similar al de las últimas elecciones presidenciales en el que triunfó Ollanta Humala en alianza con sectores progresistas. Lo que se busca es que una posible división de la derecha, como fue en la anterior elección, no represente una amenaza y un peligro para estos intereses.

Por eso ahora pretenden derrotar a lo que podemos llamar el polo progresista y a los movimientos sociales para convertirlos en fuerzas marginales e incapaces de establecer alianzas similares a las de 2011; aislar a partidos liberales democráticos como Perú Posible y el Partido Popular Cristiano, clientelizar a alcaldes distritales que buscan su reelección y controlar las instituciones del régimen político como hoy viene sucediendo crecientemente con los órganos electorales y la justicia.

La idea es cerrar un ciclo político que se inició con la caída del Fujimorismo a inicios de la década pasada para consolidar un bloque en el poder claramente derechista y corrupto. De lo que se trata es de soldar una alianza en las alturas y disciplinar a los sectores populares como sucedió en la década de los noventa. Es una vuelta al pasado. La clásica política "gatopardiana" en la que todo cambia para que todo siga igual y hasta, incluso, peor.

En este proceso la revocación contra la alcaldesa Susana Villarán es el inicio de una política sostenida que, con seguridad, solo tendrá fin cuando se den los resultados electorales de 2016.

El triunfo de los revocadores significaría el primer paso para construir una democracia mafiosa y legitimadora de un modelo y de un crecimiento económico excluyentes. Por eso lo que se quiere revocar no es solo a una alcaldesa y sus regidores, es también un intento por revocar a todos aquellos que, desde diversas trincheras, han luchado por construir una democracia en la que todos los peruanos estemos representados y una sociedad en la que todos seamos iguales. Nos jugamos, en última instancia, el futuro de Lima y del país.

viernes, 8 de marzo de 2013

A todas la mujeres.

En este día muy especial, Día Internacional de la Mujer, quiero expresar mi saludo cordial, sincero y fraterno a todas las mujeres del campo y la ciudad: a la mujer campesina, a la mujer serrana, a la mujer costeña, a la mujer de la selva, a la mujer empleada, a la mujer obrera, a la mujer intelectual, a la mujer ejecutiva, a la mujer diplomática, a la mujer funcionaria, a la mujer mandataria, a todas ellas.
La Mujer es el origen y el destino de nuestras vidas: Mujer Madre, Mujer esposa, Mujer hija y mujer amiga amable y solidaria. Mujer MARÍA PARADO DE BELLIDO, Mujer MICAELA BASTIDAS, Mujer MADRE DE DIOS, Mujer luchadora de las causas sociales y políticas: MARÍA ELENA MOYANO y muchas de nuestro  San Juan de Lurigancho, de Lima, del Perú y del Mundo.
Nuestra solidaridad con todas la mujeres maltratadas, a todas la mujeres odiadas, a todas la mujeres vilipendiadas, a todas la mujeres, a todas las mujeres ofendidas y marginadas, a todas ellas SALUD Y GLORIA por ser valientes, serenas, francas y amantes de la verdad.

miércoles, 6 de marzo de 2013

LO QUE ESTÁ EN JUEGO EL 17 DE MARZO/Fernando Villarán


martes, 5 de marzo de 2013

LO QUE ESTÁ EN JUEGO EL 17 DE MARZO/Fernando Villarán


Desde que se empezó a medir el comportamiento del PBI, en el año 1922, el Perú nunca ha tenido un crecimiento económico como el que ha experimentado en los últimos 10 años. También se ha reducido significativamente la pobreza, e incluso se ha avanzado algo en mejorar la distribución del ingreso. Esto, por supuesto, debe alegrarnos, en primer lugar porque no estamos acostumbrados a este tipo de noticias, pero sobre todo porque es producto del esfuerzo de mucha gente, de empresarios (con empresas de todos los tamaños), trabajadores, profesionales, funcionarios públicos y varios gobiernos que mantuvieron las políticas macroeconómicas. Así como el reconocimiento mundial de nuestra gastronomía, este crecimiento de los años recientes, nos levanta el orgullo y la autoestima nacional, y eso es muy bueno.
Sin embargo, al mismo tiempo que crecía la economía también crecían el narcotráfico, la delincuencia común, la corrupción y la informalidad. De estos cuatro fenómenos, del que se tienen estadísticas más confiables es el narcotráfico (vía NNUU); sabemos que el Perú se ha convertido en el primer productor de hoja de coca en el mundo, se ha multiplicado la productividad de su cultivo, y se ha avanzado notoriamente en la producción de cocaína. Sobre los otros tres no tenemos la misma información por su propio carácter oculto, pero es presumible asumir que también han crecido, junto con la economía. Son nuestros auténticos cuatro jinetes del apocalipsis; de su reducción y eliminación depende la viabilidad del Perú, no sólo en el largo plazo sino también en el corto, como lo estamos viendo a propósito de los recientes casos de inseguridad ciudadana. Por eso es que nunca he estado de acuerdo con el triunfalismo autocomplaciente que exhiben algunas autoridades y políticos, basado exclusivamente en los logros macroeconómicos.
En este proceso de revocatoria es notoria la participación de dos de estos jinetes: la corrupción, representada por Solidaridad Nacional y el APRA, dos partidos involucrados en serios delitos en el manejo de recursos públicos, y la informalidad, representada por las mafias del transporte y los mayoristas afincados en el mercado de La Parada. Si bien no podemos decir que la delincuencia común está metida en esta campaña, no se pueden negar los estrechos vínculos que existen entre los delincuentes dentro del Estado (los corruptos) con los que están afuera de él. Tampoco podemos afirmar que el narcotráfico está directamente involucrado, pero no se puede desconocer que es el principal beneficiado con el crecimiento de la informalidad que le brinda cobertura a sus actividades. Está cada vez más claro para un porcentaje mayor de la población que un triunfo del SI significaría la expansión y consolidación de estos cuatro jinetes y, por el contrario, un triunfo del NO significaría una derrota para ellos. Esto explica cómo es que se ha ido forjando un frente a favor del NO que cubre todo el espectro político nacional y las más importantes organizaciones de la sociedad civil peruana.
Las razones detrás de este frente plural confirman las conclusiones del libro “Por qué fracasan los países”, escrito por Daron Acemoglu, profesor del MIT, y James Robinson, profesor de Harvard, el más reciente best seller mundial. Luego de una investigación de 11 años, en la que analizaron a decenas de países de los cinco continentes, afirman que la clave del éxito es la construcción de “instituciones inclusivas” que favorezcan y premien la creatividad y la innovación tecnológica, que llaman también “destrucción creadora”. Por el contrario, los países donde han prevalecido las “instituciones extractivas” que favorecen los privilegios y concentran la riqueza y el poder en pocas manos son los que han fracasado. En este estudio queda meridianamente claro que es imposible el desarrollo sin instituciones democráticas y equitativas, por encima y por delante de las políticas macroeconómicas. Es decir, se levantan las mismas razones que están presentes en el NO, que finalmente son las que conducen al progreso y el bienestar de la población.
Por ello resulta más notorio y contradictorio cómo un grupo reducido pero influyente de medios y periodistas se aferran a la opción del SI. Personajes como Martha Meier, Francisco Tudela o Cecilia Valenzuela, por citar solo a tres, supuestamente a favor del liberalismo, la ley y el orden, se alían a lo más oscuro de la sociedad peruana. Su último argumento es un verdadero insulto a la inteligencia: Susana Villarán es una marxista que se opone a la inversión privada y debilita la democracia. Olvidan conscientemente que la opción de la izquierda totalitaria murió junto con la Unión Soviética hace casi un cuarto de siglo, y mienten cuando vinculan a Sendero Luminoso con la izquierda democrática, cuando han sido enemigos jurados, como consta en el Informe de la CVR y demuestra el asesinato de María Elena Moyano. Ocultan que esta administración municipal ha logrado convocar en dos años mucha más inversión privada que en los 8 años de Castañeda. En cuanto al compromiso de la alcaldesa con la democracia, nadie puede negar su destacada participación en la lucha por recuperarla de manos del fujimontesinismo, antes, durante y después del gobierno de Valentín Paniagua, y solo demuestra la adhesión de estos personajes al legado de Joseph Goebbels.
Se trata de cortinas de humo en las que el pueblo peruano no va caer, pues sabe que las verdaderas opciones que están en juego el 17 de marzo son las siguientes: con su voto por el SI va a fortalecer a los cuatro jinetes del apocalipsis peruanos: la corrupción, la informalidad, la delincuencia común y el narcotráfico, o con su voto por el NO, va a apostar por el avance del país en el camino del progreso y la democracia. 

viernes, 1 de marzo de 2013

LA CORRUPCIÓN: PROBLEMA CENTRAL PARA LA DEMOCRACIA


LA CORRUPCIÓN: PROBLEMA CENTRAL PARA LA DEMOCRACIA

rosa-mavilaPor: Rosa Mavila
En la V Conferencia Mundial de Parlamentarios contra la Corrupción (GOPAC- Manila, febrero 2013) participaron 512 congresistas de 78 países, de los cuales 12 eran Presidentes del Congreso. La Organización Mundial de Parlamentarios contra la corrupción cumplió 10 años de funcionamiento tratando de precisar un plan de acción común en el orbe.

Es impresionante el cálculo realizado de lo que cuesta la corrupción; 1.26 billones al año a nivel mundial afectando aproximadamente a 14.000 millones de personas, a través de adquisiciones fraudulentas, tráfico de influencias para la toma de decisiones de gobierno o legislativas, mal uso y defraudación del dinero del Estado, crimen organizado interno y transnacional, lavado de activos, corrupción vinculada con terrorismo. En los sectores vinculados a la defensa, bancario, telecomunicaciones, construcción e infraestructura hay más corrupción y en el 30% de los procedimientos de adquisiciones, compra y subasta se habría institucionalizado el soborno.

Se analizó la corrupción desde la perspectiva de su impacto en el campo del desarrollo porque esta se mide no solo en los millones que se malgastan sino en cuanto destruye oportunidades, frena el desarrollo económico, bloquea el mercado y neutraliza los esfuerzos de las democracias para fortalecerse.

Se trató sobre la magnitud de la aplicación de la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción para hacer sistemática la vigencia nacional de sus dispositivos, en tanto quienes tienen el privilegio de gobernar tienen también la máxima responsabilidad en el servir, por lo cual deben evaluarse las medidas concretas emanadas del Poder Ejecutivo a través de políticas públicas específicas para la lucha eficaz contra la corrupción.

Primó una visión realista que era consciente de la deslegitimación de los parlamentarios en nuestras sociedades conviniéndose en que las funciones de fiscalización correctamente ejercidas contra los corruptos podían ser un mecanismo de recuperación de la confianza cívica. Se vio la necesidad de que el Poder Ejecutivo informe al Parlamento sobre la corrupción como paso previo al envío del informe del Estado a la ONU y que este debía contener cuáles son los sectores más vulnerables del sistema, los mecanismos más difundidos de corrupción y las medidas asumidas.

El derecho a la información, la transparencia y la participación de la sociedad civil en la prevención y lucha contra la corrupción fueron planteados afirmándose que los regímenes autoritarios limitan el acceso a la información, por lo cual la presunción legal se realiza contra el secreto y a favor de la divulgación. En tanto vivimos en un contexto de globalización, el acceso a la información no es un obsequio a la población sino un derecho humano.

La necesidad de campañas para difundir cuándo y cuánto del presupuesto se ha asignado, a quién y para qué y si dichos objetivos se han cumplido, la investigación de las "huellas legislativas" para identificar qué intereses subyacen detrás de algunas leyes, la divulgación de activos y de bienes que permitan la regulación y fiscalización a políticos y funcionarios de alta jerarquía, una robusta Unidad de Inteligencia Financiera y la actuación adecuada del sistema de justicia porque es la instancia a través de la cual se debe evitar la impunidad, fueron temas de preocupación general.

La función de fiscalización debe apoyar la recuperación de bienes mal adquiridos asegurándose que no sean apropiados nuevamente por actores corruptos. La rendición de cuentas y la integridad deben ser consustanciales a una cultura ética. El dinero mal habido oculto en "paraísos fiscales" debe ser congelado inmediatamente impidiéndose transacciones futuras con este para que los bancos cómplices con el tráfico de capitales corruptos no trabajen con este patrimonio y haya condiciones de retorno a su país de origen. El gobierno electrónico y el uso de Internet pueden facilitar el flujo de dinero ilícito pero también pueden ser un mecanismo de seguimiento de dinero mal habido.

Internamente deben crearse condiciones equitativas de control del uso del dinero en las campañas electorales y medirse el impacto de los poderes fácticos.

La aplicación de Códigos de Ética a los congresistas, cuando no se convierte en una modalidad de lucha política, debería producir un mecanismo de veto a los parlamentarios corruptos para que sus partidos les impidan ser futuros candidatos. Los corruptos no deben volver, ni al gobierno, ni al Congreso. La necesidad de un Auditor que supervise el presupuesto y gastos parlamentarios sin depender de las autoridades legislativas debe caracterizar a un Congreso donde se apliquen los principios de integridad, objetividad y rendición de cuentas.